Cómo Proteger a tus Plantas del Calor
Con las altas temperaturas, tanto las personas como las plantas pueden verse afectadas por el calor extremo. Durante estos periodos, las plantas necesitan cuidados especiales para sobrevivir y continuar creciendo.
Esta guía, basada en las orientaciones de la Universidad Estatal de Iowa, te ayudará a proteger tu jardín y tus plantas durante una ola de calor. El objetivo es asegurar que tus plantas no sufran daños y puedan recuperarse con la llegada de temperaturas más frescas. El calor extremo puede ser devastador para las plantas, limitando su capacidad de fotosíntesis y provocando la pérdida de agua vital.
¿Qué le pasa a las plantas cuando hace mucho calor?
Las plantas tienen un límite de tolerancia al calor. Cuando las temperaturas superan los 30 °C, su crecimiento comienza a disminuir. Esto sucede porque su capacidad de hacer fotosíntesis se ve limitada, mientras que la respiración (que consume energía) sigue activa. Si el calor se prolonga por varios días o semanas, las reservas de alimento de la planta pueden agotarse, provocando su deterioro o incluso la muerte. Es importante entender que las plantas no están diseñadas para soportar temperaturas sostenidas tan altas, y el estrés térmico puede debilitarlas significativamente.
Además, el exceso de calor acelera la pérdida de agua en las hojas y en el suelo, dificultando que las raíces absorban la humedad necesaria. Esto causa marchitamiento, quemaduras en las hojas e incluso puede secarlas por completo. Este proceso de deshidratación es uno de los principales problemas que enfrentan las plantas durante el calor extremo.
¿Cómo cuidar las plantas durante una ola de calor?
- Riega con inteligencia
- Revisa el suelo al menos una vez al día. Si al meter el dedo sientes la tierra seca, es momento de regar.
- Riega por la mañana, cuando hace menos calor y se pierde menos agua por evaporación.
- Evita los aspersores: en lugar de eso, riega directamente en la base de las plantas o usa sistemas de goteo o mangueras de remojo.
- Atiende las macetas: estas pueden necesitar riego hasta dos veces al día, ya que se secan más rápido.
- Presta atención a las plantas recién plantadas, ya que sus raíces todavía no se extienden del todo y pueden secarse fácilmente.
- Aplica mantillo
- Cubrir el suelo con materiales orgánicos como hojas secas, viruta de madera o compost ayuda a conservar la humedad, reduce la evaporación y mantiene frescas las raíces.
- Proporciónales sombra
- Si puedes, mueve las macetas a un área sombreada.
- En plantas sembradas directamente, usa malla de sombra, tela o sábanas claras para cubrirlas sin que el material toque las hojas.
- Elige una malla que bloquee entre el 30% y el 50% de la luz, y asegúrate de colocarla a unos centímetros por encima de la planta para evitar sobrecalentamiento.
- Pausa otras actividades del jardín
- No fertilices durante la ola de calor. Esto puede forzar a la planta a crecer cuando no tiene energía suficiente.
- Evita trasplantar o propagar. Es mejor esperar a que las temperaturas bajen para hacerlo.
- Quita las flores marchitas. Esto evita que la planta gaste energía en producir semillas y la prepara para florecer después del calor.
- Si tienes césped, deja que duerma
- Las gramíneas de estación fría pueden entrar en estado de latencia: dejan de crecer y se tornan marrones, pero siguen vivas. Si el calor extremo dura más de seis semanas, riega profundamente dos veces, con una semana de diferencia, para ayudar a que se recupere.
No olvides cuidarte tú también
Trabaja en el jardín por la mañana, hidrátate constantemente y usa protector solar. Reconocer los signos de agotamiento por calor es clave para tu salud. El cuidado del jardín no debe ser una tarea que te exponga demasiado al sol y al calor. Prioriza tu bienestar mientras cuidas tus plantas.
Proteger tu jardín del calor extremo no solo ayudará a que tus plantas sobrevivan, sino que también te permitirá disfrutar de un espacio verde y saludable todo el verano. Un jardín bien cuidado es un refugio, un lugar de belleza y tranquilidad.



