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Violencia y Crimen Organizado: El Ascenso de la Criminalidad hacia la Política en México

El Fracaso de las Guerrillas y el Ascenso del Crimen Organizado

La Historia de la Violencia Armada: Un Ciclo Repetitivo

El siglo XX nos enseñó una lección amarga: la lucha armada contra dictaduras y regímenes autoritarios rara vez resulta en un cambio positivo. En lugar de derrocar el poder opresor, estas iniciativas a menudo conducen al fracaso estrepitoso, con una pérdida masiva de vidas, especialmente entre los jóvenes. Como respuesta a estos intentos fallidos, las dictaduras y regímenes autoritarios tienden a intensificar su represión, apuntando a organizaciones sociales, intelectuales críticos y ciudadanos inocentes. Ejemplos de esta dinámica se pueden encontrar en las guerras sucias de países como Argentina, Brasil, Bolivia, Uruguay, Perú, Colombia, Guatemala y México.

De Guerrillas a Criminales: La Difuminación de los Límites

Es importante definir términos para comprender mejor la situación. Un movimiento armado guerrillero es un actor no estatal, paramilitar cuyo objetivo es tomar el poder político por la fuerza. A diferencia del crimen organizado tradicional, una guerrilla tiene un objetivo político definido: luchar contra el gobierno y establecer un nuevo sistema. Sin embargo, la realidad a menudo difumina estas líneas. El Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, que comenzó como un grupo insurgente con objetivos políticos, ha derivado en una agrupación criminal que participa activamente en el tráfico de drogas y el secuestro. Este caso ilustra cómo las barreras teóricas que definían a un grupo armado político se han borrado, permitiendo que las organizaciones criminales adopten tácticas y objetivos similares a los de grupos armados tradicionales.

Crimen Organizado y Política en México: Una Dualidad de Poderes

En México, se ha observado un proceso inverso. Las organizaciones criminales están acercándose cada vez más a la política, impulsadas por una motivación simple pero poderosa: obtener el control de los recursos públicos, las obras gubernamentales, los negocios y la población. En algunas regiones del país, se ha establecido una “dualidad de poderes”, donde las organizaciones criminales han logrado establecer un pequeño estado paralelo al Estado nacional. Estos grupos cobran impuestos, dictan sus propias leyes y las aplican, e incluso fijan el precios de bienes básicos como tortillas, pollo y huevos. En estas áreas, las poblaciones enteras se han adaptado a este nuevo sistema de gobierno, aceptando el arreglo ante el abandono y la ineficacia de los gobiernos constitucionales.

El Proceso Electoral en Veracruz: Un Ejemplo de Intervención Criminal

Este fenómeno se ha manifestado en casos recientes, como el proceso electoral de Veracruz. Se revelaron evidencias de una profunda intervención del crimen organizado en las elecciones, con asesinatos, amenazas, secuestros y otras formas de violencia que socavaron el proceso democrático. Este caso ejemplifica la creciente influencia del crimen organizado en los procesos electorales y su capacidad para manipular el sistema político.

El Fracaso de la Cuarta Transformación y el Riesgo de una Nueva Violencia

En mi artículo anterior, señalé que la elección judicial fue una victoria pírrica para el gobierno federal. Y vaya que sí: nueve de cada diez mexicanos rechazaron participar en las elecciones o bien dejaron su boleta anulada, resultando en un fracaso monumental y una humillación para la presidenta Sheinbaum. Además, el fraude, los recursos públicos mal utilizados y la falta de legitimidad del resultado llevaron a que el Poder Judicial no pudiera ser controlado por el gobierno. Se espera que MORENA y el Gobierno continúen con sus reformas, buscando cerrar espacios para otras corrientes y partidos políticos. Sin embargo, se esforzarán por mantener el poder, especialmente ante la posibilidad de que el ambiente económico y político se vuelva asfixiante, lo que podría conducir a una nueva ola de violencia armada.

La Necesidad de Participación Democrática para Evitar la Violencia

Si no se ofrece una vía de participación democrática para las corrientes y partidos que piensan diferente a MORENA, si no se garantiza una competencia real, es probable que muchos piensen en buscar soluciones alternativas. La violencia armada de los años 70 se rebeló contra el autoritarismo priista que controlaba todo en un escenario de declive del milagro mexicano. El “milagro de la cuarta transformación” nunca existió más que en el discurso.

Conclusión

  • La violencia y el crimen organizado están presentes en México.
  • El autoritarismo y las crisis pueden abrir la puerta a una violencia mayor.
  • Es fundamental garantizar una participación democrática para evitar el retorno de la violencia armada.