El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) podría, en circunstancias excepcionales, notificar a los inmigrantes sobre una deportación con tan solo seis horas de antelación, en lugar del procedimiento habitual de 24 horas. Esta política, detallada en un memorando reciente, plantea interrogantes sobre los procedimientos de deportación y la protección de los derechos de los inmigrantes.
El Contexto de las Deportaciones a Terceros Países
Las deportaciones a terceros países, es decir, a naciones distintas del país de origen del inmigrante, han sido una práctica relativamente rara en Estados Unidos. Tradicionalmente, el ICE esperaba al menos 24 horas para notificar a un inmigrante que iba a ser deportado a un “tercer país”. Esta espera se justificaba para permitir al individuo la oportunidad de hablar con un abogado y explorar posibles vías para evitar la deportación, como solicitar asilo.
El Nuevo Memorando del ICE
Un memorando fechado el 9 de julio, firmado por el director interino del ICE, Todd Lyons, revela que la agencia podría notificar a los inmigrantes con solo seis horas de antelación en situaciones “apremiantes”. Esta política se aplica siempre y cuando el inmigrante haya tenido la oportunidad de hablar con un abogado. El memorando también especifica que los migrantes podrían ser enviados a naciones que se han comprometido a no perseguirlos ni torturarlos, sin necesidad de procedimientos adicionales.
El Fallo de la Corte Suprema y las Deportaciones Recientes
En junio, la Corte Suprema levantó una orden de un tribunal inferior que limitaba las deportaciones a terceros países, argumentando que existía el riesgo de que los inmigrantes pudieran enfrentar persecución o tortura en el país de destino. Tras este fallo, el gobierno de Trump envió a ocho migrantes de diversos países –Cuba, Laos, México, Myanmar, Sudán y Vietnam– a Sudán del Sur. Esta acción se realizó después de que la administración presionara activamente a funcionarios de cinco naciones africanas –Liberia, Senegal, Guinea-Bissau, Mauritania y Gabón– para que aceptaran a los deportados.
Preocupaciones y Críticas
Las deportaciones a terceros países han sido objeto de fuertes críticas. Los defensores de los inmigrantes argumentan que estas prácticas son peligrosas y crueles, ya que pueden enviar a las personas a países donde podrían enfrentar violencia, carecer de vínculos y no tener lazos con el idioma local. Trina Realmuto, abogada de la National Immigration Litigation Alliance, señaló que esta política “está muy lejos de proporcionar las protecciones estatutarias y de debido proceso que la ley requiere”.
Antecedentes y Cambios en las Políticas
Si bien las deportaciones a terceros países han ocurrido en el pasado, la administración de Trump ha buscado utilizarlas con mayor frecuencia como parte de un esfuerzo para aumentar las deportaciones a niveles récord. Durante la presidencia de Trump (2017-2021), el gobierno deportó a un pequeño número de personas de El Salvador y Honduras a Guatemala. En contraste, la administración Biden llegó a un acuerdo con México para recibir a miles de migrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, debido a las dificultades para deportar a estas naciones.
El Memorando como Prueba en un Juicio
El memorando del ICE se presentó como evidencia en un juicio por la deportación injusta a El Salvador del residente de Maryland, Kilmar Abrego García. Este caso ilustra la complejidad y las posibles implicaciones legales de estas políticas de deportación.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es la nueva política del ICE? El ICE podría notificar a los inmigrantes sobre una deportación con tan solo seis horas de antelación, en lugar de las tradicionales 24 horas.
- ¿En qué circunstancias se aplica esta nueva política? Solo en situaciones “apremiantes”, siempre y cuando el inmigrante haya tenido la oportunidad de hablar con un abogado.
- ¿A qué países se pueden enviar los inmigrantes? A naciones que se han comprometido a no perseguirlos ni torturarlos.
- ¿Por qué se están llevando a cabo estas deportaciones? Para expulsar rápidamente a los inmigrantes que no deberían estar en Estados Unidos, incluidos aquellos con condenas penales.
- ¿Qué tipo de preocupaciones se plantean sobre estas deportaciones? Se argumenta que pueden ser peligrosas y crueles, enviando a las personas a países donde podrían enfrentar violencia o falta de apoyo.



