El debate sobre si México puede considerarse un país “blindado” en términos de protección ante desastres, accidentes y riesgos financieros es complejo. Si bien existen mecanismos como seguros obligatorios, la realidad es que el nivel de protección del país aún está lejos de los estándares de países desarrollados y, en comparación con naciones de la OCDE o América Latina, se ubica en una posición inferior.
El Costo de la Falta de Protección
Las consecuencias de esta falta de protección son evidentes. Eventos como el terremoto de 1985 y la pandemia de COVID-19 han demostrado los enormes costos financieros que implica enfrentar desastres naturales, accidentes y crisis de salud. En el terremoto de 1985, las aseguradoras pagaron más de 2.8 mil millones de dólares en indemnizaciones, y durante la pandemia se destinaron más de 3 mil millones de dólares a compensaciones. Estos eventos dejaron a muchas familias y estados en una situación financiera precaria, evidenciando la necesidad urgente de mejorar los sistemas de protección.
El Bajo Nivel Actual de Protección
A pesar de los esfuerzos realizados, el nivel de protección en México sigue siendo limitado. Solo un 12% de las viviendas cuentan con seguro contra daños, aunque este porcentaje aumenta al 20% entre aquellos que tienen un crédito hipotecario. Esto deja a una gran parte de la población y sus activos expuestos a los riesgos asociados con desastres naturales, accidentes y otros eventos imprevistos. El sistema de salud también enfrenta desafíos importantes, con recursos limitados para hacer frente a emergencias y enfermedades.
El Rol de la AMIS y Norma Alicia Rosas
En este contexto, el papel de la Asociación Mexicana de Intermediarios de Seguros (AMIS), bajo la dirección de Norma Alicia Rosas, es fundamental. La AMIS ha estado trabajando activamente para establecer estrategias que permitan mejorar la protección y la prevención de riesgos, buscando una mayor presencia del gremio en la codificación de mejores ciudades. Rosas ha destacado que el objetivo no es solo atender problemas, sino también proteger y establecer mejores estrategias para prevenir futuros desastres y construir ciudades más resilientes.
Mecanismos Existentes y su Limitaciones
México cuenta con mecanismos como el seguro de responsabilidad civil obligatorio para vehículos, lo que ha permitido destinar recursos para hacer frente a accidentes viales. Sin embargo, estos mecanismos no son suficientes para abordar todos los riesgos existentes. El seguro de vehículos representa solo una pequeña parte del panorama general, y la cobertura no siempre es amplia o adecuada para cubrir todos los posibles daños.
El Desafío de la Protección Integral
La protección integral requiere un esfuerzo coordinado entre las autoridades gubernamentales, el sector privado y la sociedad civil. Se necesita una mayor inversión en infraestructura resiliente, planes de contingencia efectivos y campañas de sensibilización para promover la cultura de prevención. Además, es fundamental fortalecer los mecanismos de coordinación y colaboración entre las diferentes instituciones involucradas.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Qué significa que México no sea un país “blindado”? Significa que el nivel de protección ante desastres, accidentes y riesgos financieros es inferior al de países desarrollados o incluso a otros países de América Latina.
- ¿Cuáles son los costos de esta falta de protección? Los eventos como el terremoto de 1985 y la pandemia de COVID-19 han generado enormes costos financieros para las familias, los estados y el sistema de salud.
- ¿Qué papel juega la AMIS? La AMIS, bajo la dirección de Norma Alicia Rosas, está trabajando para establecer estrategias que permitan mejorar la protección y la prevención de riesgos.
- ¿Qué tipo de mecanismos existen para la protección? El seguro de responsabilidad civil vehicular es uno de los principales, pero no cubre todos los riesgos.
- ¿Qué se necesita para mejorar la protección? Un esfuerzo coordinado entre autoridades, sector privado y sociedad civil, con mayor inversión en infraestructura resiliente y planes de contingencia.



