Un Caso de Omisión y Falta de Protocolos
Escribo para expresar mi profunda preocupación con respecto a las acciones de Philips México en relación con los ventiladores modelo E30, que han sido identificados como tóxicos y potencialmente cancerígenos. Esta situación expone una grave omisión por parte del gobierno mexicano, que no exige el retiro de estos ventiladores también en México, a pesar de que la empresa los está retirando de hospitales y hogares en Estados Unidos. Sin embargo, lo más preocupante es que, en México, Philips no está ofreciendo un reemplazo por los ventiladores defectuosos, sino simplemente recolectándolos como basura.
El Contexto de la Situación
Recientemente, he investigado a fondo este asunto con la periodista Frida Mendoza de emeequis. Hemos recopilado testimonios directos de personal médico del Instituto Nacional de Nutrición y hospitales del Estado de México, quienes confirman que la empresa está contactando directamente a los nosocomios para recoger los equipos defectuosos. Si bien es positivo que se estén recolectando los ventiladores, la falta de transparencia y la ausencia de un protocolo formal son alarmantes. La situación se ve agravada por el hecho de que la empresa no ofrece un reemplazo, sino simplemente los retira sin ofrecer ninguna solución ni compensación.
Comparación con Estados Unidos
Para entender la magnitud del problema, es crucial comparar esta situación con cómo se maneja en Estados Unidos. En ese país, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) clasificó el caso como un “recall de Clase I”, la categoría más grave. Como resultado, el gobierno federal firmó un “Consent Decree” con Philips, obligándolos a reparar, sustituir o reembolsar cada unidad defectuosa. Este proceso implica que cualquier persona con un ventilador E30 puede contactar a su vendedor, quien les enviará un nuevo o reparado ventilador y se encargará de la logística de devolución del viejo, incluso cubriendo los costos de envío.
La Falta de Responsabilidad y la Impunidad
En México, no existe una obligación similar por parte del gobierno. Esta situación expone una vulnerabilidad que permite a empresas como Philips aprovecharse del silencio de las autoridades sanitarias. La falta de actas, protocolos o una compensación adecuada es un patrón que se repite en otras áreas, evidenciando la impunidad y la corrupción que pueden existir. Entiendo que no se espera que una empresa privada actúe como un héroe, pero sí se espera que se comporten de manera responsable y utilicen los protocolos ya establecidos en otros países donde operan.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Por qué Philips no ofrece un reemplazo en México? Porque el gobierno mexicano no exige que lo haga.
- ¿Qué tipo de recall se aplicó en Estados Unidos? Un “recall de Clase I”, la categoría más alta.
- ¿Qué tipo de acuerdo se firmó con Philips en Estados Unidos? Un “Consent Decree” que obligaba a reparar, sustituir o reembolsar los ventiladores defectuosos.
- ¿Qué tipo de documentación se está utilizando en México para la recolección? No hay actas ni protocolos formales.
- ¿Por qué se considera que esta situación es un problema de corrupción? Porque la empresa se beneficia del silencio y la falta de control por parte de las autoridades.



