Elaboración del Presupuesto: Un Rebote en la Inversión Física
Tras un año de recorte al gasto en inversión física, la administración actual propone una recuperación significativa para el 2026. Según un análisis de México Evalúa, se espera que la inversión física aumente en un 9.7%, representando un 2.5% del Producto Interno Bruto (PIB). Esta recuperación se produce tras un año de reducción drástica, donde solo 19 funciones del gasto vieron disminuciones en comparación con el año anterior.
El Contexto: De Recortes a un Rebote
Este año, el gobierno federal implementó una política de ajuste fiscal que implicó recortes en el gasto en inversión física. Con el objetivo de reducir el déficit fiscal a un nivel del 4.3% del PIB, se redujo el gasto en infraestructura en un 12.7%. Sin embargo, la proyección para el 2026 apunta a revertir esta tendencia, con un aumento del 9.7% en la inversión física, lo que representa una mejora considerable respecto al año de recorte.
Las Funciones del Gasto: Unas Pocas Reducciones
El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) propone que para el siguiente año, el gasto en inversión física alcance los 960,100 millones de pesos. Esto implica que de las 24 funciones del gasto, se espera que 21 tengan incrementos y solo tres enfrenten recortes. Esta dinámica representa un cambio significativo con respecto al 2025, cuando se vieron disminuidas las funciones de gasto en 19 ocasiones.
Prioridades del Presupuesto: Sectores con Mayor Inversión
Si bien la inversión general se recupera, la distribución de los recursos revela prioridades específicas. Los sectores que recibirán mayor atención son: Combustibles y Energía, Vivienda y Servicios Comunitarios, y Salud. En particular, el sector de Combustibles y Energía se beneficiará con una inversión de 308,000 millones de pesos, un 10% más que lo aprobado este año. El sector de Vivienda también verá un aumento significativo, con una inversión propuesta de 290,000 millones de pesos, un 4.8% más que este año. El sector Salud también recibirá una importante inyección de recursos, con un aumento del 58% en el gasto, que se traduce en 52,300 millones de pesos.
Proyectos con Recortes Significativos
A pesar del aumento general, algunos proyectos emblemáticos enfrentan recortes importantes. Se observan disminuciones en los siguientes proyectos de gran envergadura: el Tren AIFA–Pachuca (con una disminución de 88% en la asignación de 22,000 millones de pesos), el Tren México–Querétaro (con una caída de 70% en 21,000 millones de pesos) y el Tren Maya (con una reducción de 11% en 11,000 millones de pesos). Estos recortes reflejan una estrategia para concentrar los recursos y priorizar otras áreas del presupuesto.
El Tren Maya: Un Ejemplo de Priorización
En el caso del Tren Maya, se espera un gasto de 30,000 millones de pesos para el próximo año. Esta inversión representa una parte importante del gasto total enfocado a proyectos ferroviarios, lo que subraya la importancia estratégica que se le otorga a este proyecto.
Recortes en Transporte: Una Tendencia Preocupante
Si bien la inversión general se recupera, el sector de Transporte enfrenta recortes significativos. Estos recortes en obras de transporte público podrían limitar la mejora de la conectividad y obstaculizar el desarrollo regional. La concentración de recursos en proyectos emblemáticos del sexenio anterior también podría afectar la inversión en infraestructura básica.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es el porcentaje previsto de la inversión física en relación con el PIB para 2026? Se espera que la inversión física represente un 2.5% del PIB.
- ¿Cuántas funciones del gasto se espera que tengan incrementos en 2026? Se prevén 21 funciones con incrementos.
- ¿Qué sectores recibirán mayor inversión? Los sectores de Combustibles y Energía, Vivienda y Servicios Comunitarios, y Salud serán prioritarios.
- ¿Qué proyectos enfrentan recortes significativos? El Tren AIFA–Pachuca, el Tren México–Querétaro y el Tren Maya.
- ¿Cuál es la razón detrás de los recortes en el sector Transporte? Se busca concentrar recursos y priorizar otros proyectos, limitando la inversión en infraestructura básica.



