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Reclutamiento Infantil por Grupos Delictivos en México: Una Crisis Creciente

El Asesinato de Carlos Manzo y la Visibilidad de una Realidad Oculta

250,000 Niños en Riesgo: Un Número Alarmante

En México, la inseguridad y la violencia han alcanzado niveles preocupantes, exponiendo una realidad sombría: el reclutamiento de niños y adolescentes por parte de grupos delictivos. El asesinato del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, por parte de un menor de edad que formaba parte de una organización criminal, expuso la cara oculta de esta problemática. Si bien se ha conocido durante mucho tiempo que los grupos delictivos reclutan a adolescentes, hoy se sabe que también reclutan a niños de ocho a diez años.

Según la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), actualmente, alrededor de 250,000 niños y adolescentes mexicanos están en riesgo de ser reclutados o utilizados por organizaciones criminales. Esta cifra subraya la magnitud del problema y la necesidad urgente de tomar medidas para proteger a estos jóvenes.

Niños como “Elementos Desechables”

La Explotación Infantil en la Trata de Personas

Si bien se ha conocido que los grupos delictivos reclutan a adolescentes, hoy se sabe que también reclutan a niños de ocho a diez años. La explicación es que para estas organizaciones, los menores de edad son “personas desechables” que pueden utilizar para diferentes actividades, desde informantes o vigilantes a entrada de colonias o en caminos, hasta en actividades de sicariato y, si son detenidos por las autoridades o asesinados, es posible reemplazarlos muy rápidamente.

Los niños y adolescentes son “atractivos” para las organizaciones criminales porque se trata de personas que muy probablemente no van a cuestionar las órdenes que se les den y van a hacer lo que se les ordene.

Factores de Riesgo: Una Red de Vulnerabilidades

Marginalidad, Pobreza y Falta de Alternativas

Para la directora ejecutiva de REDIM, Tania Ramírez Hernández, hay factores estructurales que propician el reclutamiento forzado de menores por grupos criminales y tienen que ver con la marginalidad, pobreza, y violencia instalada en nuestras comunidades, así como las relacionadas con lo institucional.

Un caso que relata Juan Carlos Quirarte, consultor experto en materia y quien se ha dedicado a analizar el contexto de trata y reclutamiento de niños y adolescentes en Michoacán, describe esa situación: Laura (no es su nombre real) nació en una familia michoacana, donde de niña su madre la explotaba sexualmente. Apoyada por su pareja, se salió de su casa, pero fue cooptada por un grupo de la delincuencia organizada. Académicos la ayudaron a desvincularse de esa organización criminal. Logró reinsertarse socialmente. Ingresó a trabajar en una institución pública, pero se vio obligada a salir por otro tipo de violencia y decidió irse a un lugar lejano, donde aparentemente su vida comienza a reconstruirse.

Ingresan por Necesidad y Exclusiones

El Contexto de la Trata y el Reclutamiento

Sin embargo, hoy en día niñas, niños y adolescentes tienen diversas formas de ingresar a los grupos de la delincuencia. Según el investigador del Inacipe, Alejandro López Contreras, el primer contacto es a través de sus propias redes de apoyo, ya sea familiar o de su misma comunidad. En ese aspecto, Boris Alexander Caballero Escorcia, consultor en la materia y quien ha estudiado el fenómeno en la ciudad de México, indica que estos menores de edad son presas de un contexto de precariedades de violencias estructurales que terminan haciéndolos víctimas.

En entidades como Michoacán o Jalisco, donde hay control territorial de organizaciones criminales que propicia un reclutamiento parecido al que se da en un escenario de conflicto, en la capital del país la realidad es más compleja, porque el dominio territorial de las organizaciones criminales es muy difuso.

En ocasiones, explica, personas de las redes familiares o de apoyo de los menores pertenecen a grupos criminales y ante esa situación, la incorporación a esas organizaciones “podríamos decir entre comillas se hace de manera natural”.

No Están Ahí Porque Quieren

Rompiendo la Narrativa de la Voluntad

Los especialistas remarcan que es necesario romper la narrativa de que los menores de edad están en organizaciones criminales porque quisieron, pues en todos los casos fueron forzados a ello.

Michoacán, tal como lo destaca Juan Carlos Quirarte, registra altos niveles de trabajo infantil y rezago educativo, lo cual incrementa la vulnerabilidad de niños y adolescentes a procesos de reclutamiento y explotación.

Esa entidad del occidente del país se ubica entre los estados que tienen mayor presencia de grupos delictivos y mayor participación de delitos no denunciados.

Para el especialista, el reclutamiento de menores por la delincuencia organizada en esa entidad, como en otras del país, responde a coerción y violencia; promesas económicas o de protección; normalización de la violencia y forma de supervivencia y ausencia de alternativas educativas y laborales reales.

Indica que para muchos de los adolescentes su primera respuesta de porqué estuvo dispuesto a participar es una cuestión económica. Después, eso no es suficiente y lo que se pretende es alcanzar un poder, sentirse fuerte, sentirse alguien y en eso la pertenencia tiene un rol significativo y luego eso no es suficiente y después se aspira a la fama. Que se sepa que yo soy.

Recalca que todo eso es posible porque muchos adolescentes carecen de redes sociales de apoyo: carecen de alternativas, de posibilidad de condiciones que les garanticen un crecimiento saludable y una ausencia de alternativas educativas y laborales reales.

Según los hallazgos del especialista, los adolescentes varones víctimas de trata son obligados a trabajo forzoso, actividades delictivas y de reclutamiento armado, mientras que las mujeres principalmente a trabajo sexual, acompañada de coerción emocional.

A las mujeres el factor de enganche es mediante relaciones afectivas, manipulación y dependencia emocional, mientras que a los hombres mediante promesas económicas, pertenencia y presión de pares.

Para las mujeres los riesgos son violencia sexual, maternidad forzada y estigmatización, mientras que para los hombres normalización de violencia, fallecimiento temprano y criminalización.

Ambos grupos enfrentan graves efectos psicológicos, rupturas familiares y pérdida de proyectos de vida.

Debe Ser un Delito Reclutar Menores para Hacerlos Delinquir

La Necesidad de Tipificar el Reclutamiento como Delito

Según el investigador del Inacipe, para atacar ese problema es necesario hacer las adecuaciones al marco legal para tipificar como delito el reclutamiento y utilización de menores por parte de grupos delictivos y capacitar a los ministerios públicos y policías para que cuando sea detenido un menor de edad por cometer delitos, sean capaces de identificar cuándo se trata de personas que han sido obligados a cometerlos.

Lo delicado es que, al haber esas lagunas legales, las organizaciones criminales las aprovechan porque saben que los adolescentes, una vez que son detenidos, no se investigan las causas verdaderas por las cuales ellos están cometiendo delitos.

Muchos de esos menores de edad se convierten en cifras de las estadísticas de las poblaciones carcelarias, otros se suman a los abatidos o asesinados o desaparecidos por grupos delictivos. En todos los casos, son una expresión de la crisis de inseguridad que padecen muchas regiones del país.