Un Fenómeno Regional con Impacto Económico
En las ciudades latinoamericanas, las motocicletas se han convertido en protagonistas silenciosas de la vida urbana. Más que una solución de movilidad personal, hoy son un instrumento de desarrollo económico-laboral y una pieza primordial de la cadena de suministro. Según el Banco Interamericano de Desarrollo (2022), su presencia se consolidó inicialmente como respuesta a la falta de transporte colectivo confiable. Desde Ciudad de México hasta Lima, de São Paulo a Caracas, las motos transportan personas, medicinas, alimentos y documentos, y cumplen un papel preponderante en la eficiencia de la economía urbana sin depender del transporte público.
Empleo Motorizado y Formalización Parcial
El impacto laboral del fenómeno es innegable. Hay estimaciones de que, en 2024, más de 200 000 motorizados se habrían incorporado al sector del delivery en Venezuela y serían ya más de 300 000 trabajando como repartidores.
Estas cifras reflejan la capacidad del comercio electrónico para generar empleos con ingresos que superan el salario mínimo, incluso en medio de la crisis económica.
Sin embargo, el crecimiento del empleo motorizado también pone en evidencia las tensiones entre formalidad e informalidad laboral en Venezuela. Los repartidores operan bajo contratos de prestación de servicios, sin derechos plenos, lo que crea una formalización híbrida: van uniformados, tienen seguros (parciales) y rutinas fijas, pero no estabilidad ni prestaciones completas.
Un fenómeno similar se observa en otros países de la región. En Perú, el Ministerio de Trabajo evalúa normativas para trabajadores digitales dependientes de plataformas de delivery; en Brasil, el debate sobre los motoboys de plataformas como iFood llegó al Congreso, y en Colombia, asociaciones de motorizados exigen su inclusión en la seguridad social.
Motos: La Infraestructura Invisible de las Ciudades
Más allá del reparto, las motocicletas se han convertido en una infraestructura invisible que mantiene a las ciudades en movimiento. Conectan negocios y clientes, sostienen el comercio electrónico y facilitan la circulación de bienes primordiales en zonas congestionadas o con transporte público limitado.
Gracias a ellas, miles de familias logran ingresos y las urbes mantienen su ritmo económico diario. Este papel, a menudo ignorado por la planificación urbana, ha permitido la continuidad de servicios críticos en contextos de crisis o congestión.
Hacia una Movilidad Productiva y Sostenible
El gran reto regional consiste en reconocer a los motorizados como una parte importante de la economía y la movilidad urbana. Integrarlos en las políticas de seguridad vial, transición energética y protección social es necesario para avanzar hacia un modelo de movilidad productiva y sostenible.
La Organización Internacional del Trabajo (2021) ha señalado que los países que han logrado regular con éxito este tipo de empleo no lo han hecho restringiendo las motos, sino garantizando que tengan condiciones seguras, eficientes y sostenibles.
La electrificación de flotas y la creación de infraestructuras seguras para las motocicletas podrían reducir los siniestros viales y las emisiones, consolidando un modelo más responsable de transporte urbano.
Medidas como incentivos a la electrificación, educación vial específica, seguros adecuados y la generación de datos abiertos sobre el empleo motorizado son pasos trascendentales para transformar la movilidad productiva en una movilidad digna.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es el rol actual de las motocicletas en América Latina? Las motos son un componente estructural de la economía urbana, facilitando el comercio y la distribución de bienes esenciales.
- ¿Cómo ha evolucionado el empleo motorizado en la región? Se estima que más de 200,000 repartidores se han incorporado al sector del delivery en Venezuela y más de 300,000 trabajan como repartidores en general.
- ¿Qué desafíos presenta la formalización del empleo motorizado? Existe una formalización híbrida, con seguros y rutinas, pero sin derechos plenos ni estabilidad laboral.
- ¿Qué se requiere para avanzar hacia una movilidad productiva y sostenible? Integrar a los motorizados en políticas de seguridad vial, transición energética y protección social.
- ¿Qué medidas pueden contribuir a la electrificación de las flotas? Incentivos a la electrificación y la creación de infraestructuras seguras.



