La persistente inseguridad y violencia en México se han convertido en un factor determinante que frena significativamente el desarrollo social y el bienestar de la población. Según el “Índice de Progreso Social 2025”, un alarmante 52.8% de los mexicanos (cinco de cada diez) no se sienten seguros en su día a día. Esta cifra subraya la gravedad del problema y cómo impacta directamente las oportunidades de crecimiento personal y comunitario.
El informe, elaborado por la organización civil “México, ¿cómo vamos?”, revela una tendencia preocupante: desde 2021, el componente “Seguridad personal” ha mostrado una disminución constante. En 2024, este puntaje se sitúa en un 55%, inferior a los niveles observados entre 2015 y 2017, que alcanzaron el 58% y el 57.58%, respectivamente.
Sofía Ramírez, directora de la asociación que realizó el estudio, explicó que la inseguridad y la violencia no solo limitan las oportunidades de desarrollo personal, sino que también actúan como un freno para el progreso social en su conjunto. Para ilustrar la situación, citó ejemplos concretos como los casos de Guanajuato y Sinaloa, donde la violencia ha arrasado con la capacidad de crecimiento económico y social, limitando el acceso a oportunidades y deteriorando la calidad de vida de sus habitantes.
Procesos de Progreso Social en México: Avances y Desafíos
A pesar de reconocer que el progreso social en México avanza en algunos aspectos, como la disminución de la pobreza, Sofía Ramírez enfatizó que las desigualdades regionales persisten y son enormes. Reconoció que la pobreza ha disminuido, pero señaló que las personas siguen enfrentando carencias básicas que el simple ingreso económico no soluciona. Además, la crisis del sistema de salud se ha convertido en un factor que impacta directamente el progreso social, entendido como una calidad de vida integral, no solo en el presente, sino también en el futuro.
Roberto Vélez, director del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), complementó el análisis explicando que el índice de progreso social refleja que las circunstancias de origen de los mexicanos – factores ajenos al talento o la capacidad de crecimiento individual – son las que determinan, en gran medida, “el hasta dónde podemos llegar”. Esto implica que el acceso a oportunidades y la calidad de vida no son igualmente distribuidos en todo el país, sino que están fuertemente influenciados por factores socioeconómicos y geográficos.
Desafíos Clave en el Progreso Social
- Inseguridad y Violencia: El 52.8% de la población mexicana no se siente segura, lo que limita el acceso a oportunidades y dificulta el desarrollo personal y comunitario.
- Desigualdades Regionales: Persisten grandes diferencias en el desarrollo social entre las distintas regiones del país.
- Crisis de Salud: El deterioro del sistema de salud impacta negativamente el progreso social, limitando el acceso a servicios esenciales y afectando la calidad de vida.
- Factores de Origen: Las circunstancias socioeconómicas y geográficas determinan en gran medida el nivel de progreso social, limitando las oportunidades para individuos con talento y capacidad.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es el porcentaje de la población mexicana que se siente insegura? El 52.8% de los mexicanos no se sienten seguros en su día a día.
- ¿Cómo ha evolucionado la seguridad personal según el índice? Desde 2021, se observa una tendencia a la baja, con un puntaje del 55% en 2024.
- ¿Qué factores determinan el progreso social en México? Las circunstancias de origen, como la situación socioeconómica y geográfica, juegan un papel fundamental en el nivel de progreso social.
- ¿Cómo afecta la crisis del sistema de salud al progreso social? El deterioro del sistema de salud limita el acceso a servicios esenciales y afecta la calidad de vida general.



