La industria del lujo, que durante años ha sido sinónimo de exclusividad y altos precios, se encuentra en un punto de inflexión. En 2025, después de años de crecimiento constante, la industria está experimentando una disminución en los ingresos y una pérdida de confianza por parte de sus clientes, especialmente entre las generaciones Z y alpha. Aunque la sostenibilidad no es el único factor que impulsa este cambio, sí se considera una de las posibles soluciones para revitalizar la industria. Existe un creciente interés por los productos sostenibles, y se espera que el mercado de lujo sostenible crezca un 9,1% anual entre 2024 y 2034, alcanzando los 162.900 millones de dólares.
¿Estamos Preparados para una Moda de Lujo Sostenible?
Las empresas de lujo son sensibles a las presiones del mercado y la normativa en materia de sostenibilidad, incluyendo leyes europeas derivadas del Pacto Verde. Sin embargo, sus acciones no siempre están alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Sus esfuerzos se centran a menudo en objetivos como la igualdad de género, el trabajo decente, el consumo responsable, la acción por el clima y el logro de los ODS. Existe una notable falta de enfoque en los ODS relacionados con la erradicación de la pobreza, el hambre, la educación, la reducción de la desigualdad, la sostenibilidad urbana y la protección de los ecosistemas.
Por ejemplo, en la lucha contra el hambre y la pobreza, la forma en que se obtienen y tratan algunas materias primas fundamentales utilizadas en la cadena de suministro del lujo –e incluso se “reinterpreta” el patrimonio cultural– puede afectar a las comunidades locales, ajenas a las decisiones tomadas en los centros de gestión.
Diferentes Marcas, Diferentes Modos de Ser Sostenibles
Las propuestas de moda de lujo sostenible no son homogéneas; cada marca ha establecido su propio compromiso. Muchas están retrasadas en el cumplimiento de sus metas.
Stella McCartney es un ejemplo paradigmático, utilizando fibras orgánicas y piel vegana en sus productos. Bottega Veneta se centra en el cuidado y mantenimiento de sus bolsos “intrecciati”, que son un símbolo de artesanía. Vuitton y Gucci se han enfocado en aspectos medioambientales como la eficiencia energética. Ralph Lauren ha renunciado a ser una compañía con cero emisiones en 2040, apuntando a metas más realistas como la reducción de un 30% de sus emisiones antes de 2030. El grupo Puig, propietario de marcas como Carolina Herrera, ha alcanzado un 74% de uso de energías renovables y ha reducido sus emisiones en un 23%. El grupo LVMH ha reciclado más de 290.000 m² de materiales, impulsa proyectos de defensa de la biodiversidad y ha lanzado el programa LIFE 360 Business Partners para reducir sus emisiones indirectas, que suponen el 96% de su huella de carbono.
Mucha Cosa por Hacer
A pesar de estos avances, queda mucho pendiente. Según el Fashion Revolution Index 2025, la transparencia media del sector es solo del 14%. El informe advierte que muchas firmas de lujo siguen sobreproduciendo sin informar sobre sus emisiones indirectas ni sobre su cadena de suministro completa.
En el terreno de la gobernanza, existen sombras. Chloé, Gucci y Loewe han sido multadas recientemente por la Unión Europea por infringir normas de competencia.
Firmas como Prada, Fendi, Louis Vuitton y Bottega Veneta continúan empleando cuero y pieles exóticas en sus colecciones, a pesar de la presión de asociaciones defensoras de los derechos animales que tratan de evitar su sacrificio y maltrato. Aunque estas compañías tienen certificaciones que garantizan proveedores seguros o políticas para el bienestar animal, esto no es suficiente para los activistas.
Valorar la Sostenibilidad
A pesar de que se están haciendo cambios en las formas de producir, el consumidor tiene la última palabra. La calidad y el estatus siguen siendo los principales motivos de compra en el sector del lujo, pero también se empieza a valorar la sostenibilidad. Sin embargo, todavía hay clientes que prefieren prendas realizadas con tejidos naturales frente a los producidos con fibras recicladas.
El término “reciclado” puede parecer opuesto a la importancia que tienen la calidad y la exclusividad en este sector. Por ello, las estrategias para impulsar el lujo sostenible deben abordarse con prudencia. La clave parece estar en permanecer alineados con los atributos fundamentales del lujo: el diseño, el legado, la calidad, la durabilidad y la atemporalidad.
Impulsar el Lujo Sostenible
Conseguir que el usuario se sienta orgulloso de la sostenibilidad de sus productos de lujo puede ayudar a alcanzar el objetivo marcado. Sin embargo, no hay que perder de vista el riesgo de “greenwashing”.
Preguntas y Respuestas Clave
* **¿Es posible que la industria del lujo sea sostenible?** Sí, existe un creciente interés por los productos sostenibles y se espera que el mercado de lujo sostenible crezca significativamente.
* **¿Qué tipo de problemas se observan en la sostenibilidad actual del sector?** Falta de transparencia, sobreproducción y falta de enfoque en los ODS relacionados con la erradicación de la pobreza, el hambre, etc.
* **¿Qué tipo de materiales se siguen utilizando que son problemáticos?** Cuero y pieles exóticas.
* **¿Qué se está haciendo para abordar estos problemas?** Las empresas están buscando energías renovables, reciclando materiales y desarrollando programas para reducir emisiones.
* **¿Qué se está haciendo para evitar el “greenwashing”?** Se están regulando las afirmaciones medioambientales y se utilizan herramientas para garantizar la veracidad de las declaraciones.
* **¿Qué tipo de iniciativas se están explorando para el futuro?** Modelos de cocreación con proveedores, diseños colaborativos y promoción del mercado de segunda mano.



