La Sombra de los Siete Años: Una Crítica a la Actualidad
México se encuentra en un momento crítico, marcado por una creciente tensión política y social. Tras siete años de gobierno actual, la cultura de la paz, un pilar fundamental de nuestra sociedad, se ve amenazada. Esta situación ha generado una profunda preocupación entre diversos sectores de la población, quienes han experimentado directamente las consecuencias negativas de las políticas implementadas.
El Contexto: Siete Años de Desafíos
Hace siete años, el 1º de diciembre de 2018, se llegó al poder el actual oficialismo tras un proceso electoral. Desde entonces, la gestión ha estado marcada por una clara preferencia hacia sus propias causas y ocurrencias, relegando el diálogo con la oposición. La creencia popular, alimentada por eventos históricos y tradiciones, sostiene que el rompimiento de un espejo anuncia siete años de mala suerte. Pero la realidad actual va más allá de esta creencia popular; se trata de una erosión profunda de los valores y principios que deberían guiar a nuestra nación.
Las Voces del Descontento: Sectores Afectados
La situación actual ha dejado un rastro de sufrimiento y desesperación. Padres de niños con cáncer que no pudieron acceder a los medicamentos necesarios, deudos de víctimas de la pandemia de COVID-19, habitantes desplazados por el crimen organizado, quienes deben pagar “derecho de piso” para poder trabajar, víctimas de extorsiones, familiares de personas asesinadas, secuestradas o desaparecidas, y madres buscadoras son solo algunos ejemplos de los sectores que han experimentado las consecuencias directas de la situación. Estos individuos representan una realidad palpable, un llamado a la atención sobre las injusticias y carencias que persisten en nuestra sociedad.
Acciones Problemáticas: Una Lista de Transgredir
La gestión actual ha sido acompañada por una serie de acciones que han contribuido a la degradación del tejido social y a la erosión de los valores democráticos. A continuación, se presenta una lista detallada de las acciones más preocupantes:
- Impulso a la opacidad y a la mentira, erosionando la confianza en las instituciones.
- Cancelación del Aeropuerto Internacional de México en Texcoco, con un costo superior a trescientos mil millones de pesos.
- Dilapidación de recursos públicos, aumento de la deuda nacional y un paupérrimo crecimiento económico.
- Espuria sobrerrepresentación legislativa del oficialismo, distorsionando el sistema democrático.
- Desinstitucionalización de la República mediante la desaparición de órganos autónomos, la militarización de la seguridad pública y de actividades civiles, y el sometimiento de los poderes Legislativo y Judicial.
- Elección de juzgadores orientada con acordeones, comprometiendo la independencia del poder judicial.
- Reducción de derechos y libertades de los gobernados, limitando la autonomía individual.
- Polarización social y política, alimentada desde la tribuna presidencial con ataques cotidianos a partidos de oposición, medios de comunicación y diversos sectores de la sociedad.
- Prepotencia, amenazas y persecución a ciudadanos, socavando el respeto a la dignidad humana.
- Complicidad con la delincuencia mediante la aparente ceguera frente a sus actividades.
El Desafío de la “Cuarta Transformación”
La mandataria sostiene que “hay mucho que celebrar” por los siete años de la llamada “cuarta transformación”. Ha convocado a una celebración partidista el 6 de diciembre en el Zócalo, que será financiada con recursos públicos y nutrida de acarreados. Es previsible que el “bloque negro”, brazo pretoriano del oficialismo, permanezca pasivo.
Un Apoyo Popular Disminuido
Según sus palabras, “sería un reconocimiento a los avances del movimiento y mostraría que la mayoría está con la transformación.” Sin embargo, el 41% de aprobación presidencial y el 36% de votos del padrón electoral no sustentan esa imaginaria mayoría. La realidad es que la confianza en el gobierno y sus políticas ha disminuido considerablemente.
El Llamado a la Cultura de la Paz
No aceptemos como normal lo imperdonable, despertemos y practiquemos la cultura de la paz, por el bien de todos. Es urgente detener la degradación de la vida pública, la prepotencia, la incompetencia y la corrupción galopante. Se requiere investigar a fondo los casos que involucran a personajes cercanos al expresidente y al oficialismo; frenar los ataques a opositores y la polarización; construir puentes de diálogo con las fuerzas políticas excluidas; y tratar a los ciudadanos como lo que son: soberanos, no vasallos; trabajadores, no limosneros; ciudadanos, no súbditos.
Conclusión: Un Desafío para México
La situación actual representa un desafío profundo para México. Es fundamental recuperar la confianza en las instituciones, promover el diálogo y la inclusión, y fortalecer los valores democráticos. Solo así podremos construir un futuro de paz, justicia y bienestar para todos los mexicanos.
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