Cada año, se registran aproximadamente dos millones de accidentes punzocortantes entre trabajadores de la salud a nivel global. Esta situación, exacerbada por el aumento de las infecciones como hepatitis B, hepatitis C y VIH, ha llevado a expertos en salud a destacar la importancia de implementar estrategias preventivas más efectivas. La conferencia “Punciones accidentales: el riesgo que sí se puede prevenir”, organizada por Becton Dickinson, fue un espacio crucial para revisar las causas de estos incidentes, sus implicaciones y las acciones necesarias para reducirlos.
La doctora Roxana Trejo, gerente de Vigilancia Epidemiológica del Corporativo ABC y expresidenta de la Asociación Mexicana para el Estudio de las Infecciones Nosocomiales (AMEIN), fue una figura clave en este evento. Su experiencia y conocimiento en prevención y control de infecciones nosocomiales la convierten en una voz importante en este tema. La Dra. Trejo enfatizó que, si bien las punciones accidentales representan un riesgo laboral real, la evidencia demuestra que la combinación de dispositivos de inyección seguros y una capacitación continua y activa en buenas prácticas, reduce significativamente el número de incidentes.
Las estadísticas globales revelan una preocupante realidad: se estima que estas lesiones ocasionan 66,000 infecciones por hepatitis B, 16,000 por hepatitis C y 1,000 por VIH entre los trabajadores sanitarios. Sin embargo, en México, la situación es aún más preocupante, ya que se estima que más del 60% de estos accidentes no se reportan. Esta falta de información dificulta la evaluación precisa del problema y la implementación de medidas preventivas efectivas.
Tecnología, capacitación y cultura de seguridad
María de Lourdes Meléndez, maestra en enfermería y gerente de Asuntos Médicos MDS BD Hub México, destacó la importancia de integrar tecnologías innovadoras en la prevención de punciones accidentales. Argumentó que la introducción de dispositivos de agujas de seguridad se asocia con una reducción del 70% en el número de lesiones por pinchazos con aguja. Sin embargo, señaló que persisten conductas que elevan el riesgo, como el reencapuchado manual, la eliminación inadecuada o el uso de insumos sin mecanismos de protección. Estas prácticas deben erradicarse, ya que siguen ocurriendo en diversos entornos clínicos.

Dispositivos de nueva ingeniería de máxima seguridad.
Meléndez explicó que existen tecnologías diseñadas para evitar que una punción accidental cambie la vida de un profesional de la salud. Las agujas con mecanismos de protección reducen riesgos sin modificar la técnica clínica. El desafío radica en asegurar que estos dispositivos lleguen a quienes los necesitan y que el personal pueda trabajar con seguridad.
Además de las implicaciones clínicas y el impacto socioemocional, los especialistas resaltaron que cada accidente genera costos directos e indirectos de 650 y 750 dólares estadounidenses, por pruebas serológicas, profilaxis y ausentismo laboral. Reducir estos incidentes no solo beneficia la seguridad del personal, sino que también favorece la continuidad operativa en áreas críticas como urgencias, terapia intensiva y quirófanos.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es la magnitud del problema de punciones accidentales en el sector salud? Se registran aproximadamente dos millones de accidentes punzocortantes a nivel global, con un impacto significativo en la salud pública y los costos asociados.
- ¿Qué tan común es el reporte de estos accidentes en México? Más del 60% de los accidentes no se reportan, lo que dificulta la evaluación precisa del problema y la implementación de medidas preventivas efectivas.
- ¿Qué tan efectiva es la tecnología como herramienta de prevención? Los dispositivos de agujas de seguridad se han asociado con una reducción del 70% en el número de lesiones por pinchazos, demostrando su efectividad.
- ¿Qué tipo de prácticas deben erradicarse para mejorar la seguridad? Prácticas como el reencapuchado manual, la eliminación inadecuada y el uso de insumos sin mecanismos de protección deben ser eliminadas.
- ¿Cuál es el costo económico asociado a estos accidentes? Cada accidente genera costos directos e indirectos de 650 y 750 dólares estadounidenses.



