Honduras ha retomado este lunes el lento proceso de escrutinio electoral que comenzó tras las elecciones del 30 de noviembre. La contienda por la presidencia se ha intensificado, con dos candidatos de derecha en una cerrada disputa. La situación se complica por los retrasos y las denuncias de fraude que han surgido durante el conteo de votos.
La Disputa entre Asfura y Nasralla
Tras una pausa significativa, el escrutinio electoral en Honduras ha resucitado. La contienda se centra ahora entre el empresario Nasry Asfura, candidato de derecha y apoyado por el expresidente estadounidense Donald Trump, y el presentador de televisión Salvador Nasralla, del Partido Liberal (PL). Si bien Asfura actualmente muestra una ligera ventaja en el recuento de votos, la incertidumbre persiste debido a las acusaciones y los problemas técnicos que han obstaculizado el avance del proceso.
La situación actual refleja una profunda polarización política en Honduras. La elección del 30 de noviembre fue objeto de controversia desde el principio, con acusaciones de irregularidades y problemas técnicos que han retrasado significativamente el conteo de votos. La transparencia y la integridad del proceso electoral son temas centrales en este momento.
Retrasos y Denuncias
El escrutinio electoral se había detenido desde el viernes, pero este lunes la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, anunció que los datos ya están siendo actualizados tras la realización de las acciones técnicas y la auditoría externa. Sin embargo, el avance del recuento sigue siendo extremadamente lento, alcanzando apenas cerca del 90% de las actas. Esta lentitud ha generado una gran tensión y ha provocado denuncias de fraude por parte de diversos sectores.
Salvador Nasralla, uno de los principales contendientes, ha denunciado que “los corruptos” están deteniendo el proceso de conteo. Estas acusaciones reflejan la profunda desconfianza que existe en torno a las elecciones y la percepción de que hay intentos deliberados para manipular los resultados.
Reacciones y Llamamientos
El partido Libre, liderado por Rixi Moncada, quien quedó en tercer lugar de la contienda a una vuelta, ha pedido “la nulidad total” de las elecciones. Han convocado a movilizaciones, protestas y paros, al tiempo que instan a los funcionarios gubernamentales a no cooperar con la transición de gobierno. Estas acciones demuestran la intensidad del desacuerdo y la determinación de los actores políticos para influir en el resultado final.
El partido de izquierda en el poder, que ahora está gobernado por Xiomara Castro, ha anunciado una “Asamblea Extraordinaria de la Dignidad Nacional” para el 13 de diciembre. Se espera que esta asamblea aborde las preocupaciones y los desafíos que enfrenta el país en este momento crítico.
El Contexto Político y la Presión sobre el CNE
La elección del 30 de noviembre fue un momento crucial para Honduras, con la expectativa de una transición democrática. Sin embargo, los problemas técnicos y las acusaciones de fraude han socavado la confianza en el proceso electoral. El Consejo Nacional Electoral (CNE) enfrenta una enorme presión para completar el escrutinio de manera transparente y justa, cumpliendo con el plazo establecido del 30 de diciembre para declarar un ganador.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es la situación actual del escrutinio electoral en Honduras? El proceso se ha retomado después de una pausa, pero avanza muy lentamente.
- ¿Quiénes son los principales candidatos en la disputa? Nasry Asfura y Salvador Nasralla.
- ¿Qué tipo de problemas han obstaculizado el proceso? Problemas técnicos y denuncias de fraude.
- ¿Qué ha dicho el partido de izquierda en el poder? Han anunciado una asamblea extraordinaria.
- ¿Cuál es la fecha límite para declarar un ganador? 30 de diciembre.
- ¿Qué tipo de acusaciones se han presentado? Se acusa a “los corruptos” de detener el proceso.



