Contexto del Traslado
El gobierno mexicano ha trasladado a 37 personas privadas de la libertad a Estados Unidos. Esta acción se produce en un contexto de creciente presión por parte del gobierno de Donald Trump y representa una respuesta a la estrategia estadounidense en materia de seguridad. Este traslado, a diferencia de envíos anteriores, se caracteriza por incluir individuos con menor relevancia criminal, lo que sugiere un cambio en la estrategia mexicana frente a las presiones de Estados Unidos.
Elaboración del Traslado: Una Respuesta a la Presión
Víctor Hernández, director del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos, explicó que el traslado se realiza en un contexto donde la figura legal similar para enviar a personas es la expulsión administrativa, facultad del Instituto Nacional de Migración, pero aplicable únicamente a extranjeros. Además, señaló que incluso para ciudadanos mexicanos que han cometido delitos graves, el Estado no puede privarlos de su nacionalidad ni expulsarlos del país, ya que se trata de un derecho vinculado a la identidad y protegido constitucionalmente. Hernández argumentó que, en el caso de individuos con menor relevancia criminal, el traslado representa una “devaluación del tipo de cambio”, donde envíos masivos con individuos importantes podrían comprar solo unos meses de buena fe por parte de Estados Unidos.
La Dimensión Simbólica del Traslado
Lisa Sánchez, directora general de México Unido Contra la Delincuencia (MUCD), consideró que el traslado tiene una fuerte dimensión simbólica, especialmente en la narrativa de cooperación bilateral. Ella explicó que una llamada entre el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, y el canciller Juan Ramón de la Fuente reveló que para Estados Unidos, cualquier avance incremental en materia de seguridad era inaceptable. Esto llevó a México a responder con la entrega de individuos fuera de los mecanismos tradicionales de extradición.
Limitaciones y Desafíos
Sánchez advirtió que este tipo de acciones podrían no ser suficientes para contener las presiones de Washington, dada la impredecibilidad de Trump y el alto nivel de incertidumbre sobre sus acciones futuras. Se descartó la posibilidad de que México entregue a personajes políticos presuntamente vinculados con el crimen organizado en el corto plazo, ya que no existen procesos judiciales abiertos que hagan viable un mecanismo similar. Los envíos se han limitado a personas ya privadas de la libertad y sujetas a procesos penales.
Estrategias Adicionales Necesarias
Vicente Sánchez, investigador del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadores, señaló que el gobierno mexicano debería demostrar resultados tangibles en la recuperación del control territorial en regiones donde el crimen organizado ha desplazado a las autoridades locales. Esto implicaría no solo la captura de actores criminales, sino también el desmantelamiento de las alianzas entre estructuras políticas y criminales. Para Sánchez, esta estrategia representaría un mensaje más contundente en el marco de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es la base legal para el traslado de los individuos? La figura legal aplicable es la expulsión administrativa, pero solo para extranjeros.
- ¿Por qué se han seleccionado individuos con menor relevancia criminal? El traslado representa una “devaluación del tipo de cambio” en comparación con envíos anteriores que incluían individuos de mayor impacto.
- ¿Es probable que México entregue a personajes políticos? No, no hay procesos judiciales abiertos que hagan viable un mecanismo similar en el corto plazo.
- ¿Qué tipo de estrategia adicional es necesaria? El gobierno mexicano debe demostrar resultados tangibles en la recuperación del control territorial y desmantelar las alianzas entre estructuras políticas y criminales.



