La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha lanzado una alerta sobre posibles fraudes relacionados con carreras temáticas organizadas por el proveedor Mundo Runner. Esta alerta se produce tras detectar cobros de inscripción a eventos inexistentes y recibir numerosas denuncias de corredores afectados, que se han viralizado en redes sociales. La situación pone de manifiesto la creciente preocupación por las estafas que se propagan a través de promociones virales en redes sociales.
¿Qué está pasando?
En los últimos días, Profeco ha recibido un gran número de quejas de corredores que aseguran haber sido víctimas de fraude al inscribirse en una carrera temática de Star Wars promovida por Mundo Runner. La empresa se promocionaba con eventos temáticos, en este caso Star Wars y Merlina, programados para el 18 de enero en la Ciudad de México y el 1 de febrero en Guadalajara, Jalisco. El problema radica en que muchos usuarios pagaron por la inscripción, pero no recibieron el evento ni confirmación de su participación.
El Caso Olivia Luna y Otros Corredores Afectados
Un caso emblemático es el de Olivia Luna, quien relató en un video difundido en Facebook cómo ella y varios amigos se inscribieron tras ver el anuncio en Instagram. El proceso de inscripción, según su testimonio, se realizó a través de una página de Mundo Runner en Instagram y el pago se solicitó mediante transferencia bancaria. Inicialmente, la forma de pago les pareció “inusual”, pero decidieron continuar con la inscripción.
“Nos estafaron a mí, a varios amigos, conocidos y a más personas”, señaló la denunciante. Además, explicó que al menos cuatro de sus compañeros viajaron desde Puebla para correr la supuesta carrera tras inscribirse por el mismo medio. Las instrucciones indicadas en la página y los pagos realizados generaron una gran expectativa, pero al llegar al lugar previsto para el evento, no encontraron rastro de la organización ni del evento en sí.
“Llegamos a recoger el kit y no había nada”, relató la usuaria, calificando la situación como “triste” y un “abuso”. El caso de Olivia Luna es solo uno de los muchos que han llegado a Profeco, evidenciando la magnitud del problema y la necesidad de tomar medidas para proteger a los consumidores.



