Cada invierno, en la ciudad de Pekín, se repite una tradición peculiar: un grupo de nadadores locales desafían las temperaturas extremadamente bajas para sumergirse en el lago Shichahai. Esta práctica, arraigada en la cultura local, ha ganado popularidad y se ha convertido en un evento anual que atrae a curiosos y entusiastas de todas las edades.
La Tradición Invernal en Pekín
El martes, con un viento cortante y una temperatura de –7 °C, se repitió la escena: Yang Zi, un jubilado de 62 años, se lanzó sin dudarlo a las aguas heladas del lago Shichahai. Esta no es una excepción; cada año, varios pekineses se atreven a desafiar el frío para disfrutar de esta experiencia única. La natación en aguas frías se ha convertido, por lo tanto, en una parte importante de la cultura invernal de la ciudad.
Participantes: Más Allá de la Edad
Si bien la tradición ha sido históricamente dominada por personas mayores, en los últimos años se ha observado un aumento en la participación de jóvenes preocupados por su salud y bienestar. Zhang Xin, un autónomo de 40 años, es uno de ellos. “Me resfriaba todo el tiempo”, explica, revelando que la natación en agua fría le ayudó a superar problemas de salud y mejorar su bienestar general. Esta tendencia demuestra que la práctica no se limita a un grupo demográfico específico, sino que es apreciada por personas de diferentes edades y con diversas motivaciones.
Beneficios Percibidos: Más que Solo Natación
Los nadadores experimentados atribuyen varios beneficios a esta práctica invernal. “Cuando conduces un autobús, estás sentado todo el día”, explica Gu Yueping, conductor de autobús de 46 años. “Ahora conducir ya no es tan cansado”. Este ejemplo ilustra cómo la natación en agua fría puede contribuir a aliviar el estrés físico y mejorar la calidad de vida, especialmente para aquellos que realizan trabajos físicamente exigentes. Además, se ha observado una tendencia a considerar el cambio climático como un factor que contribuye a inviernos menos extremos, haciendo que la experiencia sea más accesible y agradable.
El Proceso: Preparación y Recuperación
La preparación para el baño invernal es un ritual en sí mismo. Los nadadores se enjuagan con grandes cantidades de agua para calentar el cuerpo antes de sumergirse. Después del baño, se repite el proceso de enjuague y a menudo se acompaña de carreras para aumentar la circulación sanguínea y acelerar el proceso de calentamiento. “No se puede estar demasiado tiempo”, advierte Yang Zi, enfatizando la importancia de moderación para evitar el hipotermia.
El Sentir: Más Allá de la Temperatura
Para algunos, la natación en agua fría se describe como “como un masaje” y “acupuntura”, sugiriendo una sensación de alivio y bienestar físico. La piel, al ser expuesta a la temperatura fría, desarrolla una mayor sensibilidad y se adapta gradualmente. “La piel registra la sensación y se acostumbra”, explica Zhang Xin, resaltando que la natación en agua fría es un momento de incomodidad seguido por un día de bienestar. Esta percepción subjetiva subraya la importancia del hábito y la adaptación personal a las condiciones ambientales.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Por qué los nadadores de Pekín desafían las aguas heladas? Porque es una tradición arraigada, ofrece beneficios percibidos para la salud y el bienestar, y se ha convertido en una parte importante de su cultura invernal.
- ¿Quiénes participan en esta tradición? Personas de todas las edades, incluyendo jubilados y jóvenes preocupados por su salud.
- ¿Cuáles son los beneficios percibidos de la natación en agua fría? Alivio del estrés físico, mejora de la circulación sanguínea y una sensación general de bienestar.
- ¿Cómo se preparan los nadadores para el baño? Se enjuagan con agua fría para calentar el cuerpo y luego corren para aumentar la circulación sanguínea.



