La Historia Detrás del Éxito Artesanal
Este artículo explora el éxito de Recreo Panadería, una panadería que ha ganado popularidad en la Ciudad de México gracias a su enfoque artesanal y orgánico. La historia detrás del proyecto es la de Marcela Rebollo, una ingeniera industrial que abandonó su carrera en el sector financiero para dedicarse a la panadería, impulsada por una vocación y un profundo respeto por el oficio.
De la Ingeniería al Panadero
Marcela Rebollo no llegó a la panadería por el camino tradicional. Su formación inicial fue en ingeniería industrial, donde trabajó en un banco y una multinacional de finanzas. Sin embargo, siempre tuvo una pasión por la cocina y el pan comenzó como un simple hobby que eventualmente se convirtió en su estilo de vida. Tras una intensa formación en Nueva York, especializada en panadería artesanal, tomó la audaz decisión de dejar su carrera corporativa y emprender.
“Yo no soy chef de formación, soy ingeniera industrial. Trabajé en un banco y en una multinacional en finanzas, pero toda la vida me ha gustado cocinar. El pan fue algo que empezó como un hobby y terminó convirtiéndose en mi estilo de vida; fue una decisión muy consciente dejar mi carrera y empezar desde cero”.
El Apoyo Familiar y la Pandemia: Catalizadores del Crecimiento
El inicio de Recreo Panadería no estuvo exento de desafíos. Marcela reconoce que emprender siempre le generó miedo, pero el apoyo incondicional de su familia y una red cercana de clientes fueron fundamentales para dar los primeros pasos. La pandemia marcó un punto de inflexión, transformando el pan de una simple muestra de apoyo en una necesidad cotidiana para quienes buscaban productos honestos y bien hechos.
“Decir que en México no hay buen pan no es cierto. Hay muchas técnicas, muchos procesos y muchas tradiciones. No porque algo no se haga con una técnica extranjera quiere decir que no sea buen pan. El buen pan es el que le gusta al consumidor y el que respeta su proceso”.
Un Enfoque Artesanal: Más que Producción Industrial
Hoy en día, Recreo Panadería surte alrededor de una decena de cafeterías y restaurantes en la Ciudad de México, además de atender pedidos directos de clientes finales. Todo funciona bajo pedido y con tiempos claros: 24 a 48 horas dependiendo del producto. La decisión de no industrializar es central en la filosofía del proyecto, priorizando ingredientes reales y procesos largos con un alto componente de intuición.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cómo empezó Marcela Rebollo con la panadería? Empezó como un hobby y luego se convirtió en su estilo de vida después de una formación intensiva en Nueva York.
- ¿Cómo impactó la pandemia el negocio? Transformó el pan de un gesto de apoyo a una necesidad cotidiana.
- ¿Por qué no industrializan el pan? Porque creen que es más importante respetar los ingredientes y procesos, y conectar con el consumidor.
- ¿Qué significa “Recreo” para la panadería? Remite a las reuniones familiares y al compartir el pan.
- ¿Cómo es la comunidad de Recreo Panadería? Es una comunidad que se reúne para compartir el pan y la creatividad.
El Patio de Recreo: Un Espacio para la Comunidad
Además de la producción diaria, Recreo organiza cada tres o cuatro meses El Patio de Recreo, un evento donde el taller abre sus puertas al público. Es un ejercicio de comunidad y creatividad: panes especiales, sándwiches, café de especialidad y un ambiente que recuerda —intencionalmente— al recreo de la infancia.
“El Patio de Recreo es mi gusto culposo de tener cafetería por un día. Abrimos el taller, la gente viene con su familia, con amigos, con perros. Es un momento para salir de la rutina, ponernos creativas y compartir el pan de una forma más directa”.
El Pan como Oficio: Un Respeto por el Tiempo y la Observación
Para Rebollo, el pan es tiempo: requiere observación, intuición y un respeto por los ingredientes. No se trata de una producción industrializada, sino de un oficio que conecta con el consumidor y respeta su proceso. “Yo no soy chef de formación, soy ingeniera industrial. Trabajé en un banco y en una multinacional en finanzas, pero toda la vida me ha gustado cocinar. El pan fue algo que empezó como un hobby y terminó convirtiéndose en mi estilo de vida; fue una decisión muy consciente dejar mi carrera y empezar desde cero”.



