Un equipo de investigadores del British Museum ha revelado pruebas convincentes de que los homínidos, específicamente los Neandertales, dominaban el fuego de manera deliberada hace aproximadamente 400,000 años. Este descubrimiento, publicado en la revista Nature, desafía las fechas anteriores y sugiere que el control del fuego por parte de nuestros ancestros fue un proceso mucho más antiguo y gradual de lo que se pensaba.
El Contexto del Descubrimiento
Durante décadas, los arqueólogos han encontrado evidencia de incendios naturales –fuego provocado por rayos o la caída de árboles– que datan de hasta un millón de años atrás en África. Sin embargo, demostrar la capacidad humana para encender fuego intencionalmente ha sido un desafío significativo debido a que los rastros de fuego se desvanecen con el tiempo. Este nuevo hallazgo representa un cambio fundamental en nuestra comprensión de la evolución humana, ya que implica que el control del fuego no fue un evento único y repentino, sino una evolución gradual a lo largo de cientos de miles de años.
El Sitio de Barnham: Una Clave para el Pasado
El sitio de excavación en Barnham, cerca del pueblo de Barnham en Suffolk (noreste de Londres), ha sido objeto de estudio desde finales del siglo XIX. Inicialmente, se creía que los sedimentos calientes encontrados en el lugar eran producto de un incendio natural. Sin embargo, tras cuatro años de investigación meticulosa, los investigadores del British Museum pudieron demostrar que las cenizas no eran el resultado de un incendio natural. La clave para esta confirmación fue el descubrimiento de pirita de hierro, un mineral esencial para crear chispas y encender el fuego.
La Pirita de Hierro: Una Prueba de Intención
La presencia de pirita de hierro en el sitio de Barnham es crucial. La pirita es un mineral relativamente raro, lo que sugiere que fue llevada intencionalmente al lugar con el propósito de crear fuego. Junto con la pirita, los investigadores también encontraron hachas que pudieron utilizarse para triturar el mineral y obtener las chispas necesarias. Esta combinación de evidencia –pirita de hierro, hachas y patrones de sedimentos que indican un control deliberado– proporciona una fuerte evidencia de que los homínidos en Barnham eran capaces de encender fuego intencionalmente.
Implicaciones para la Evolución Humana
Este descubrimiento tiene profundas implicaciones para nuestra comprensión de la evolución humana. El control del fuego no fue simplemente una herramienta; transformó radicalmente la vida de nuestros ancestros. Sarah Hlubik, piroarqueóloga del Saint Mary’s College de Maryland, comentó: “Se trata ‘de un descubrimiento verdaderamente apasionante’”.
Beneficios del Control Deliberado del Fuego
El control del fuego permitió a los homínidos:
- Explorar nuevos territorios: El calor facilitó la exploración de regiones más frías y menos accesibles.
- Socializar: El fuego proporcionó un lugar de reunión y socialización, fomentando la cooperación y el desarrollo social.
- Cocinar alimentos: El fuego permitió cocinar la carne y las plantas, lo que ahorró energía al reducir la necesidad de digerir alimentos crudos.
- Desarrollo intelectual: Al reducir la energía dedicada a la digestión, los homínidos pudieron dedicar más recursos a actividades cognitivas y al desarrollo del cerebro.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuándo se produjo este descubrimiento? Se estima que los homínidos en Barnham dominaban el fuego de manera deliberada hace aproximadamente 400,000 años.
- ¿Quiénes fueron los responsables? Los investigadores creen que estos homínidos eran Neandertales.
- ¿Qué evidencia se utilizó? Se encontraron pirita de hierro, hachas para triturar el mineral y patrones de sedimentos que indican un control deliberado del fuego.
- ¿Por qué es importante este descubrimiento? Este hallazgo desafía las fechas anteriores y sugiere que el control del fuego fue un proceso gradual a lo largo de cientos de miles de años, transformando radicalmente la vida y la evolución de nuestros ancestros.



