La comunidad académica y cultural de México lamenta el fallecimiento de la Dra. Margit Frenk Freund, miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua (AML), quien dedicó su vida a desentrañar los secretos de la lírica popular y la tradición oral hispánica. Frenk, una figura central en la filología mexicana e internacional, falleció dejando un legado de rigor, sensibilidad y pasión por la palabra viva.
La Arquitecta de la Lírica Oral
Nacida en Hamburgo, Alemania, el 21 de agosto de 1925, Margit Frenk llegó a México con su familia en 1930, huyendo de las circunstancias políticas previas al inicio de la persecución nazi. Este exilio temprano se transformó en un destino fecundo: México se convirtió en su hogar y en el epicentro de su excepcional carrera. Su llegada marcó el inicio de una profunda conexión con la cultura popular y las tradiciones orales que florecían en Hispanoamérica.
Se formó en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la UNAM, donde obtuvo su maestría. Posteriormente, se doctoró en Lingüística y Literatura Hispánica en El Colegio de México (Colmex) en 1972, con la tesis Las jarchas mozárabes y los comienzos de la lírica románica, un trabajo que sentó las bases para su investigación sobre la pervivencia y las transformaciones de la poesía cantada y de boca en boca. Esta tesis demostró una aguda comprensión de las raíces históricas y la evolución de formas poéticas tradicionales.
Entre sus obras fundamentales se encuentran el imprescindible Cancionero folklórico de México (en varios volúmenes), el Nuevo corpus de la antigua lírica popular hispánica (siglos XV-XVII) y estudios pioneros como Entre la voz y el silencio (La lectura en tiempos de Cervantes), donde analizó la importancia de la lectura en voz alta en la cultura hispánica. Su trabajo permitió la recopilación y el estudio de coplas anónimas, romances y villancicos que, de otra manera, se habrían perdido. Su dedicación a la preservación del patrimonio oral fue un esfuerzo titánico y de gran valor para la cultura mexicana.
Por otra parte, su magisterio se ejerció en instituciones como El Colegio de México (Colmex), donde fue directora del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios (CELL), y en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, de la que fue Profesora Emérita. En estas instituciones, cultivó una generación de filólogos y fomentó el estudio riguroso de la tradición oral, el romancero, el Quijote y el teatro de los Siglos de Oro.
Reconocimientos a una Vida de Investigación
La labor de la Dra. Frenk fue reconocida con las más altas distinciones a lo largo de su trayectoria. Fue Investigadora Emérita del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y del Colmex, y recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Lingüística y Literatura (2000), el Premio Internacional Alfonso Reyes (2006) y el Premio Internacional Menéndez Pelayo (2009). Además, fue investida con el Doctorado Honoris Causa por la UNAM y la Universidad Sorbona Nueva-París 3. Estos premios son un testimonio de su impacto en el campo de la filología y la literatura.
En 1993, Margit Frenk ingresó a la AML para ocupar la silla XXIV con el discurso Charla de pájaros o las aves en la poesía folklórica, texto cuya elocuencia fue citada por la Academia para despedirla, subrayando la “agudeza y la sensibilidad de su prosa y la pasión contagiosa de la pionera que señaló los caminos que hay que transitar”. Su discurso ejemplificaba su habilidad para conectar conceptos aparentemente dispares y revelar la riqueza oculta en formas de expresión aparentemente simples.
Las palabras con las que se le recuerda capturan la esencia de su fascinación por el lenguaje y la cultura popular: “los recuerdos remotos del verde colibrí, de las aves pardas y azules, la roja guacamaya, el precioso tordo de cuello rojo que grita al cantar, las reminiscencias del loro parlanchín, que contagió a sus congéneres con su elocuencia, haciendo brotar un ‘estrépito de las aves preciosas’”. Esta descripción evoca la riqueza sensorial y la conexión con la naturaleza que caracterizaban su trabajo.
El fallecimiento de Margit Frenk representa una pérdida invaluable para las humanidades. La “niña que llegó a México y se hizo filóloga” será recordada como una exploradora de la palabra y una maestra que, a través de su obra, enseñó a escuchar la voz anónima que viaja de boca en boca, enriqueciendo para siempre el panorama de la cultura hispánica.
Ecos y Homenajes a Margit Frenk
El fallecimiento de Margit Frenk Freund ha provocado reacciones por parte de las instituciones que la vieron crecer como académica. El Colegio de México (Colmex) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han sido enfáticos en reconocer su estatura intelectual y su calidad humana.
El Colegio de México (Colmex): Margit Frenk fue una figura vertebral en el Colmex, específicamente en el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios (CELL). Sus colegas la recuerdan como una investigadora que fusionaba una rara combinación de calidez y disciplina inquebrantable. Su liderazgo en el CELL fue fundamental para el desarrollo de proyectos innovadores y la formación de nuevos investigadores.
La filóloga era conocida por la “dulzura férrea” con que dirigía a sus alumnos y sus proyectos. Esta disciplina se manifestó en su obra cumbre, el Cancionero folklórico de México, un esfuerzo de recopilación y análisis visto como la obra de poesía popular más completa de cualquier lengua, que requirió de años de coordinación y trabajo de campo metódico. Su dedicación a la documentación exhaustiva del folclore mexicano fue un legado duradero.
Más allá de la investigación, fue una maestra que formó generaciones de filólogos. La UNAM y el Colmex destacan que su legado no se limita a sus libros, sino a la escuela de pensamiento que fundó, basada en la lectura detallada (close reading) y la apertura de espacios para que nuevos investigadores abordaran la lírica oral y el Quijote. Su enfoque en la lectura atenta y contextualizada de los textos fue una contribución significativa a la metodología filológica.
UNAM: La Maestra de la Palabra Viva
En la Universidad Nacional Autónoma de México, donde obtuvo su maestría y el Doctorado Honoris Causa, se enfatiza la profunda conexión de Frenk con la cultura viva y popular de Hispanoamérica. Su trabajo demostró que la lírica y el romancero popular no eran meros apéndices de la literatura culta, sino su cimiento y fuente de inspiración. Al estudiar la lírica cantada, reveló la memoria colectiva y la historia cotidiana que la literatura canónica a menudo ignoraba. Su investigación fue un esfuerzo por rescatar voces y tradiciones que habían sido silenciadas o marginadas.
Se le recuerda su habilidad para encontrar en las coplas y los villancicos —las formas más sencillas de la expresión— la complejidad y la belleza inherentes a la condición humana. Sus investigaciones sobre la lectura en voz alta en la época de Cervantes (como en su obra Entre la voz y el silencio) subrayan su enfoque en la experiencia de la palabra más allá del texto escrito. Su trabajo nos invita a reflexionar sobre el poder de la voz y su capacidad para transmitir emociones, ideas y recuerdos.



