En la Ciudad de México, donde la sobremesa es casi una religión y el fuego de la conversación nunca se apaga, llega un Habano diseñado para ese instante en que los sabores no terminan, sino que se transforman. Trinidad Villa, la nueva vitola de Trinidad —marca nacida en 1969 y convertida en leyenda por su exclusividad diplomática— hizo su debut mundial en la capital mexicana, reafirmando algo que aquí sabemos bien: el humo del buen gusto siempre aparece después de una gran comida.
Gastronomía y humo: el arte de continuar el sabor
La noche del lanzamiento, realizada en el Jardín Lambú ante 180 invitados, dejó claro que Trinidad Villa no se fuma: se vive en sobremesa. Está pensado para ese momento que llega después de la comida, cuando los platos se retiran pero el paladar aún conserva ecos, cuando la familia o los amigos bajan el ritmo y la conversación se acomoda en un tempo más lento, cuando los aromas se mezclan con las palabras y la vida sucede sin prisa.
Ese espíritu gastronómico guiaba todo el evento. Eduardo Kohlmann Banquetes elaboró un menú cuya intención no era maridar, sino dialogar con la vitola, acompañarla y prolongar su lenguaje sensorial. La experiencia comenzaba con una Panna Cotta de Queso Azul con Gelée de Pera y Brioche, un arranque sutil que preparaba el paladar y el ánimo para el primer tiro. Después llegaba un Velouté de Ejotes con Vainilla y Pistaches, cuya untuosidad y notas mantecosas marcaban un puente perfecto hacia una evolución aromática suave pero firme.
El humo que une a la mesa
Trinidad Villa llega como la duodécima vitola del portafolio Trinidad y se presenta en cajas de 12 piezas, con una construcción impecable que permite un desarrollo aromático prolongado, ideal para ese ritual tan mexicano donde el tiempo se suspende después de comer.
- Trinidad Villa, la nueva vitola de Trinidad.
- Presentada en una caja de 12 piezas con construcción impecable.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Qué es Trinidad Villa? Es una nueva vitola de Habano diseñada para complementar la experiencia de la sobremesa mexicana.
- ¿Dónde se presentó? En la Ciudad de México, específicamente en el Jardín Lambú.
- ¿Qué tipo de comida se sirvió? Un menú diseñado para dialogar con la vitola, con platos como Panna Cotta de Queso Azul y Velouté de Ejotes.
- ¿Cuál fue el precio de un lote especial? Un Humidor Trinidad Conmemorativo y una caja vintage de Trinidad Fundadores 1998 alcanzaron los 281 mil pesos.



