Después de una intensa negociación, más de 145 países han logrado actualizar un acuerdo global sobre impuestos mínimos. Esta actualización responde a las preocupaciones expresadas por Estados Unidos, que durante el gobierno de Donald Trump había manifestado su oposición al acuerdo original.
El Acuerdo Original y la Postura de Trump
En 2021, el Observatorio para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) propuso un acuerdo global de impuestos mínimos, estableciendo una tasa base del 15% para las grandes empresas multinacionales. El objetivo era evitar que estas empresas trasladaran su sede a países con impuestos más bajos, lo que podría reducir los ingresos fiscales de las naciones.
Cuando Donald Trump asumió la presidencia, su administración declaró que este acuerdo no tendría “fuerza ni efecto” para Estados Unidos. La postura de Trump se basaba en la preocupación de que las reglas del acuerdo podrían perjudicar a las empresas estadounidenses al imponer impuestos más altos sobre sus operaciones internacionales.
La Presión de Estados Unidos y la Actualización
A pesar de las objeciones iniciales, Estados Unidos ha ejercido una presión considerable para modificar el acuerdo y garantizar que sus empresas no sean desproporcionadamente afectadas. El gobierno de Scott Bessent, Secretario del Tesoro, ha sido clave en estas negociaciones.
Tras una serie de conversaciones y reuniones con otros países, se logró un acuerdo que incluye simplificaciones y exenciones para alinear las leyes de impuestos mínimos de Estados Unidos con los estándares globales. Este nuevo acuerdo busca proteger los beneficios fiscales existentes en Estados Unidos, como los créditos por investigación e inversión.
El Papel de la OCDE y el G7
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha jugado un papel fundamental en la facilitación de este proceso. El jefe de la OCDE, Mathias Cormann, ha destacado que el nuevo paquete de medidas “mejora la certidumbre fiscal, reduce la complejidad y protege las bases impositivas”.
Además, los países del G7, incluyendo a Estados Unidos, han colaborado estrechamente para lograr este resultado. En octubre de 2023, más de 65 países ya habían comenzado a aplicar el acuerdo fiscal mundial de 2021, exigiendo un impuesto de sociedades del 15% o imponiendo gravámenes complementarios a las multinacionales que registran beneficios en jurisdicciones con impuestos más bajos.
El Acuerdo Revisado y su Impacto
Este nuevo acuerdo, logrado después de que Estados Unidos presionara a los países que se resistían, representa una victoria en la preservación de la soberanía económica y la protección de los trabajadores y las empresas estadounidenses. El objetivo es evitar que las empresas trasladan su sede a países con impuestos más bajos, lo que podría reducir los ingresos fiscales de las naciones.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Qué es el acuerdo global de impuestos mínimos? Es un intento de establecer una tasa base del 15% para los impuestos corporativos, diseñado para evitar que las empresas multinacionales trasladan su sede a países con impuestos más bajos.
- ¿Por qué Estados Unidos presionó para actualizar el acuerdo? Para proteger a sus empresas y evitar que se les impusieran impuestos más altos debido al acuerdo original.
- ¿Qué tipo de simplificaciones se incluyeron en el nuevo acuerdo? Se han incluido simplificaciones para alinear las leyes de impuestos mínimos de Estados Unidos con los estándares globales.
- ¿Qué países han apoyado el acuerdo revisado? Más de 145 países, incluyendo los del G7.
- ¿Cuál es el objetivo principal de este acuerdo? Evitar la evasión fiscal y garantizar que las grandes empresas multinacionales paguen impuestos donde operan.



