A partir del año 2026, las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS) deberán someterse a un nuevo proceso de registro al Registro Federal de Contribuyentes (RFC), además de obtener su e.firma, tal como lo establece la Secretaría de Economía a través de la Resolución Miscelánea Fiscal (RMF). Este cambio representa una modificación significativa en el sistema fiscal para este tipo de empresas, que hasta la fecha operaban bajo un esquema simplificado y completamente digital.
Este nuevo proceso, que implica la inscripción al RFC y la obtención de la e.firma, es una consecuencia de la evolución del sistema fiscal mexicano y busca homogeneizar el tratamiento tributario de las diferentes formas jurídicas de empresas. La SAS, creada con la intención de facilitar el acceso a la formalidad para emprendedores y pequeñas empresas, ha sido una herramienta fundamental en el crecimiento económico del país al permitir la creación de negocios con un proceso de constitución y operación más ágil y accesible.
¿Qué es una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS)?
Las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS) son una figura jurídica diseñada para facilitar la creación y operación de pequeñas empresas. Su principal atractivo reside en su procedimiento de constitución, que es considerablemente más rápido y económico que el de otras formas societarias como las Sociedades Anónimas (S.A.) o las Sociedades de Responsabilidad Limitada (S.R.L.). Originalmente, las SAS se caracterizaban por un proceso de constitución en línea, lo que las hacía particularmente atractivas para emprendedores y pequeñas empresas con recursos limitados.
¿Cuándo es conveniente abrir una SAS?
La decisión de formar una SAS no es arbitraria y debe basarse en las necesidades específicas del negocio. Las SAS son una opción ideal cuando:
- El emprendimiento se encuentra en una fase inicial.
- Se busca formalizar operaciones de manera rápida y con bajo costo.
- El negocio se basa en servicios profesionales, comercio electrónico o proyectos digitales con una estructura relativamente simple.
- Se requiere un proceso de constitución rápido y sin complicaciones burocráticas.
El Cambio Fiscal: ¿Qué Significa para las SAS?
Si bien el cambio fiscal implica un nuevo proceso de registro, es importante destacar que no elimina los beneficios que ofrece la figura de la SAS. La simplificación en el proceso de constitución no implica una pérdida de las ventajas fiscales que ofrece esta forma jurídica. Sin embargo, el cambio sí representa un paso hacia una mayor homologación del tratamiento tributario de las SAS con otras formas societarias.
El objetivo principal del cambio es asegurar que las SAS, al crecer y evolucionar, cumplan con los mismos requisitos fiscales que otras empresas. Conforme el negocio crece y se requiere una estructura de gobierno corporativo más compleja, o al incorporar inversionistas, suele ser recomendable migrar a una Sociedad de Responsabilidad Limitada (S.A. de C.V.) o una Sociedad Anónima (S.A.).
El Reto para los Emprendedores
Este nuevo proceso fiscal exige una mayor disciplina administrativa por parte de los emprendedores. Si bien la SAS ofrece agilidad y facilidad en su constitución, es fundamental que los dueños de negocios cumplan con sus obligaciones fiscales de manera constante y eficiente. El reto principal es combinar la agilidad que ofrece la SAS con una gestión financiera y tributaria rigurosa desde el inicio.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Qué es una SAS? Una Sociedad por Acciones Simplificadas, diseñada para facilitar la creación y operación de pequeñas empresas.
- ¿Cuándo es recomendable formar una SAS? Cuando el negocio está en sus primeras etapas, se busca formalizar operaciones de manera rápida y con bajo costo.
- ¿Qué implica el nuevo proceso fiscal? La inscripción al RFC y la obtención de la e.firma, siguiendo las regulaciones establecidas en la RMF.
- ¿Se eliminan los beneficios de la SAS con el nuevo proceso? No, los beneficios fiscales de la SAS se mantienen.
- ¿Qué tipo de sociedad es recomendable si el negocio crece? Suele ser recomendable migrar a una S.A. de C.V. o una S.A.



