a man is sitting at a table with his hands on his head and a laptop in front of him, Évariste Vital

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El Tabú de la Salud Mental en los Jefes: Rompiendo el Estigma y Protegiendo al Liderazgo

La Paradoja del Líder Fuerte: Un Estigma que Afecta al Mundo Laboral

En los últimos años, el tema de la salud mental en el trabajo ha ganado visibilidad. Sin embargo, cuando se trata de los altos mandos –directivos, fundadores y líderes empresariales– persiste un tabú significativo. Estos individuos, a menudo vistos como ejemplos de fortaleza y control, cargan con una presión silenciosa que rara vez se reconoce públicamente. Según un estudio realizado por la firma Businessolver, 55% de los directivos en Estados Unidos experimentó un problema de salud mental en el último año, y ocho de cada 10 consideran que las empresas aún perciben a las personas con estos padecimientos como débiles.

Este estigma explica por qué muchos líderes prefieren no hablar de sus emociones ni pedir ayuda. La expectativa de mantener siempre el control, inherente al rol de liderazgo, ha llevado a muchos a enfrentar en silencio cuadros de ansiedad, depresión o burnout. “No todos están dispuestos a asumir que tienen una situación”, señala Yunue Cárdenas, CEO y fundadora de Menthalising. “Como al líder siempre lo asocias a la persona fuerte, al que tiene racionalidad y al que tiene control emocional, difícilmente la gente se pone a pensar en ellos. Es más factible que al líder le atañe la salud de los demás”.

La Sobre Carga de Trabajo: Un Factor Clave en el Deterioro del Bienestar

Yunue Cárdenas advierte que la sobrecarga de trabajo, la presión financiera y la ausencia de redes de apoyo entre pares son factores que incrementan el riesgo. El liderazgo, por su propia naturaleza, implica una carga significativa. La sobrecarga de trabajo, tanto mental como en exigencias, sumada a la carencia de procesos claros, se convierten en factores de riesgos psicosociales. Además, los jefes son el eslabón entre la organización y los colaboradores, por lo que deben responder tanto por la empresa como por sus equipos.

“Muchas veces no hay forma de tener una red de apoyo con los pares, porque existe una competencia. El líder no solo carga con objetivos de productividad, sino financieros, y puede tener muchas iniciativas para hacer mejoras, pero hay un tope de realidad. Sí, es un tomador de decisiones, pero también tiene que convencer a otras áreas sobre los beneficios de una mejora que tiene un costo”, comenta.

El Impacto en el Equipo y la Organización: Más Allá del Liderazgo Individual

De acuerdo con Deloitte, el estrés crónico en los altos mandos tiene un impacto directo en la productividad y la retención de talento. Los líderes que no gestionan su salud mental tienden a promover estilos de trabajo poco sostenibles y culturas donde el agotamiento se normaliza. Un líder agotado va a rendir mucho menos, porque un líder agotado implica un cerebro agotado. Lo que antes te daba motivación, te va a dejar de dar motivación, porque tu sistema de recompensa ya está roto”, advierte Cárdenas.

Además, un líder que pierde la noción del autocuidado deja de preocuparse por su equipo. Por ello, “es importante comenzar a romper el estigma de la salud mental y emocional de los lideres, porque en la medida que mejoremos esas condiciones permeará en los equipos de trabajo”.

Rompiendo el Estigma desde Abajo: Un Cambio Cultural Necesario

Durante años, la salud mental se consideró un asunto individual, ajeno a la estrategia empresarial. Hoy se reconoce como un indicador clave de competitividad, productividad y retención de talento. Cada vez más empresas comienzan a entender que el bienestar debe incluir a todos los niveles. En sectores como tecnología y servicios financieros, algunos CEOs han empezado a hablar abiertamente sobre sus procesos de terapia o burnout, lo que contribuye a reducir el estigma. La transparencia no debilita la autoridad, sino que la humaniza. Mostrar vulnerabilidad puede fortalecer la confianza y abrir espacios para conversaciones más honestas sobre la carga emocional del liderazgo.

Preguntas y Respuestas Clave

  • ¿Cuál es el porcentaje de directivos que han experimentado un problema de salud mental en el último año? 55% (según Businessolver).
  • ¿Por qué los líderes tienden a ocultar sus problemas de salud mental? Debido al estigma social y la percepción de que mostrar vulnerabilidad debilita su autoridad.
  • ¿Qué factores contribuyen al deterioro del bienestar de los líderes? La sobrecarga de trabajo, la presión financiera y la falta de redes de apoyo.
  • ¿Cómo afecta el estrés crónico a los líderes? Disminuye la productividad, dificulta la retención de talento y promueve culturas de agotamiento.
  • ¿Por qué es importante romper el estigma en la alta dirección? Para fomentar un ambiente de trabajo más saludable, donde se valora el bienestar y se promueve la búsqueda de ayuda.