El Auge de los Centros de Datos y su Impacto Global
Inversiones Masivas, Nuevas Oportunidades y Desafíos
Los centros de datos se han convertido en un elemento fundamental para el desarrollo económico y social del siglo XXI, impulsando la transformación digital y abriendo nuevas oportunidades en una amplia gama de sectores. Su importancia ha crecido exponencialmente, pasando de ser infraestructuras técnicas poco conocidas a convertirse en una pieza clave para el funcionamiento de la economía global y la vida cotidiana de las personas. La inversión en este sector está alcanzando cifras impresionantes, y México se encuentra entre los principales receptores de estas inversiones.
La relevancia de los centros de datos se manifiesta en su capacidad para soportar las nuevas tecnologías que están revolucionando el mundo, como la inteligencia artificial (IA), el Internet de las Cosas (IoT) y la computación en la nube. Estos centros de datos son los que permiten el funcionamiento de aplicaciones complejas, desde sistemas médicos avanzados hasta plataformas de comercio electrónico y servicios de entretenimiento. Su infraestructura es esencial para la conectividad masiva que disfrutamos hoy en día, gracias a nuestros teléfonos móviles y el acceso constante a internet.
En México, la inversión acumulada en centros de datos durante los próximos cinco años (2025-2030) se estima en alrededor de 18 mil millones de dólares. Esta cifra es solo una muestra del creciente interés y la inversión que está llegando al país. Además, América Latina es otro gran receptor de estas inversiones, con Brasil liderando la lista, que ha anunciado una inversión cercana a los 38 mil millones de dólares en centros de datos. Este flujo de capital representa una oportunidad significativa para el crecimiento económico y la creación de empleos en México.
Según análisis de Newark, el mercado global de centros de datos tiene una proyección de casi 585 mil millones de dólares para el año 2032. Este crecimiento se debe a la creciente demanda de servicios en la nube, el aumento del uso de aplicaciones basadas en IA y el desarrollo de nuevas tecnologías como el IoT. Los centros de datos no generan directamente muchos empleos, pero su impacto se extiende a toda la sociedad, permitiendo el desarrollo de sectores productivos y facilitando la innovación en áreas como la salud y la educación.
“Creo que debería reconocerse pronto la importancia del valor de estas infraestructuras, porque con ellas se viene un cambio drástico para la humanidad en todo lo que hace en su día a día”, afirma Marco Tulio Munguía Balvanera, director general en MultiverTIC. “Pero no por ello hay que estar temerosos; por el contrario, debe haber acercamientos, empezando por un acercamiento entre las empresas y las universidades para potenciar las oportunidades que nos traen los centros de datos”. La colaboración entre el sector privado y la academia es fundamental para desarrollar las habilidades necesarias y aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece este sector.
Víctor Bañuelos, director de Starline, ejemplifica la importancia de los centros de datos al mencionar el poder de conectividad que disfrutamos gracias a ellos. También destaca la creciente demanda de capacidad por parte de compañías como Microsoft, que requiere cada vez más espacio para soportar sus innovaciones en inteligencia artificial. “En términos de infraestructura, lo que yo veo es que finalmente va a haber una integración mayor entre el cómputo cuántico y el cómputo de alto rendimiento”, señala Bañuelos. “Que el cómputo de alto rendimiento se está aprovechando para modelaje, machine learning, inferencias… por eso creo que viene una nueva era en computación más inteligente y poderosa”.
El avance de la tecnología 5G también depende en gran medida de la infraestructura de centros de datos. “Necesitamos más infraestructura”, afirma Bañuelos. “En términos de conectividad, lo que yo veo es que si no logramos todavía despegar con toda la infraestructura de 5G por el país, y de pronto nos dicen que ya hay 6G, entonces será terrible para nuestra economía”. La velocidad y la baja latencia del 5G permiten el desarrollo de nuevas aplicaciones y servicios, como vehículos autónomos, telemedicina y realidad virtual. El avance hacia el 6G representa un desafío adicional para la infraestructura de centros de datos, que deberá adaptarse a las nuevas demandas de ancho de banda y baja latencia.
El desarrollo de la tecnología 5G se compara con el crecimiento de la telefonía y la televisión en el pasado. “Se comentaba antes que, para alcanzar 50 millones de usuarios en el mundo, la telefonía se tardó entre 60 y 75 años para alcanzar esos 50 millones de usuarios. La televisión fue de entre 14 y 22 años. El Internet, con YouTube y Facebook, fue entre cuatro y siete años; y ChatGPT ha alcanzado 50 millones de usuarios en dos meses. Entonces esa es la respuesta de lo que viene”. Esta comparación ilustra la velocidad con la que las nuevas tecnologías están adoptándose y la necesidad de una infraestructura robusta para soportarlas.



