En octubre de este año, el empleo femenino en México experimentó un crecimiento sin precedentes en los últimos cinco años. Se incorporaron 906,600 mujeres al mercado laboral, un número que no se veía desde septiembre de 2020. Esta cifra positiva representa el mejor dato de la pospandemia y refleja una tendencia favorable en la incorporación de mujeres a la economía mexicana.
Este crecimiento se produce en un contexto de recuperación económica tras las restricciones por la pandemia de COVID-19. En febrero de 2024, se alcanzaron 747,013 mujeres al mercado de trabajo, un hito que se superó en octubre. Sin embargo, es importante destacar que esta mejora del empleo femenino ocurre en un momento donde la calidad de los empleos creados no siempre es óptima.
La participación económica de las mujeres en México está influenciada por una serie de factores complejos. De acuerdo con la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares de México, las mujeres dedican un promedio del 62% de sus horas semanales a tareas domésticas no remuneradas, mientras que los hombres invierten solo el 26%. Esta disparidad en la distribución de las responsabilidades domésticas limita significativamente el tiempo disponible para actividades remuneradas.
Esta situación de menor disponibilidad de horas laborales impacta directamente en la incorporación al mercado laboral formal, o en el acceso a empleos informales que ofrecen mayor flexibilidad pero con condiciones laborales precarias. La falta de acceso a oportunidades laborales significativas limita el potencial económico de una parte considerable de la población femenina del país.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) ha destacado que, en México, existen aproximadamente 29 millones de mujeres fuera de la economía remunerada. Este informe, “Estados #ConLupaDeGénero 2025”, subraya que factores como la calidad del empleo, la disponibilidad de servicios de cuidados, los niveles de violencia, la brecha educativa y la distribución desigual de las responsabilidades de cuidado, frenan el potencial económico de estas mujeres.
¿Cómo Incorporar a Más Mujeres a la Fuerza Laboral?
El IMCO propone una estrategia basada en cuatro ejes fundamentales para impulsar la participación económica de las mujeres:
- Impulso a sistemas estatales de cuidado: Ampliar y mejorar los servicios de cuidado infantil, atención médica y apoyo a adultos mayores.
- Promoción de permisos de paternidad obligatorios y extendidos: Aumentar la duración y flexibilidad de los permisos de paternidad para fomentar una mayor corresponsabilidad en el cuidado familiar.
- Inversión en programas para formalizar los negocios de las emprendedoras: Brindar apoyo financiero, técnico y legal a mujeres que buscan iniciar o expandir sus propios negocios.
- Promoción de más mujeres en carreras técnicas y formación práctica: Fomentar el interés y la participación de las mujeres en áreas con alta demanda laboral, como STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
Según la investigación del IMCO, si México elevara la participación económica de las mujeres de 46% al promedio de la OCDE (67%), se necesitarían incorporar a 18.6 millones de mujeres al mercado laboral, lo que podría aumentar el PIB nacional en 6.9 billones de pesos hacia 2035. Este aumento significativo en la participación femenina representaría un impulso considerable para el crecimiento económico del país.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál fue el nivel de incorporación femenina al mercado laboral en octubre? 906,600 mujeres.
- ¿Cuándo se alcanzó un nivel similar en febrero de 2024? En febrero de 2024, se sumaron 747,013 mujeres al mercado de trabajo.
- ¿Cuántas mujeres se encuentran actualmente fuera de la economía remunerada en México? Aproximadamente 29 millones.
- ¿Cuál es el objetivo de la OCDE en términos de participación económica femenina? 67%.
- ¿Qué se propone el IMCO para impulsar la participación femenina? Un enfoque en sistemas de cuidado, permisos de paternidad extendidos, apoyo a emprendedoras y mayor presencia femenina en carreras técnicas.



