Shigeru Ishiba, primer ministro japonés, expresó su descontento ante las políticas arancelarias de Donald Trump en una llamada telefónica.
Ishiba le comunicó a Trump que estas políticas son “extremadamente decepcionantes” y le instó a recapacitar. Destacó que Japón ha sido el mayor inversor en Estados Unidos durante cinco años consecutivos, y advirtió que las políticas arancelarias podrían dañar la capacidad de inversión de las empresas japonesas.
Diálogo Continuo
A pesar de sus diferencias, Ishiba y Trump acordaron continuar el diálogo constructivo sobre el tema.
Las políticas aranceleras de Trump, que imponen un gravamen del 25% a las importaciones de automóviles y un arancel recíproco del 24% a otros productos japoneses, podrían tener un impacto significativo en la economía nipona, altamente dependiente de las exportaciones.
Los analistas prevén que este aumento de aranceles podría restar hasta un 0,8% al crecimiento económico japonés.



