La reciente reforma a la Ley Aduanera, aprobada por el Congreso de la Unión y con fecha para su implementación en 2026, está generando un debate considerable sobre sus implicaciones para el sector del comercio exterior en México. La iniciativa no solo implica cambios en la función de los agentes aduanales, sino que también podría transformar significativamente las operaciones y costos para las empresas importadoras y exportadoras. Según expertos, la complejidad de los requerimientos de información y los controles que se implementarán podrían generar un nuevo desafío para la eficiencia del comercio exterior.
Cecilia Montaño, socia líder de comercio exterior en Deloitte, destacó que la reforma implica una mayor responsabilidad y un mayor involucramiento para los agentes aduanales. Sin embargo, lo más significativo es que la carga de la prueba –la responsabilidad de demostrar la veracidad y la legalidad de las operaciones– se traslada a cada usuario del comercio exterior. Esto significa que las empresas deberán proporcionar una cantidad considerable de información detallada y verificable para respaldar sus operaciones, desde el origen de los productos hasta la documentación que compruebe su transacción.
“La realidad es que las principales afectaciones que tenemos son para los operadores del comercio exterior, para nuestras empresas, para nuestra parte productiva, quien importa, quien exporta,” explicó Montaño. “Las empresas habrán de transformar su forma de operar para poder hacer frente a toda esta avalancha de información para demostrar precisamente trazabilidad y materialidad.” Esto implica un esfuerzo adicional en términos de tiempo, recursos y personal dedicado a la gestión documental. La complejidad se ve exacerbada por el hecho de que los requerimientos de información son cada vez más específicos y detallados, lo que exige una mayor sofisticación en los procesos internos de las empresas.
Además del esfuerzo adicional requerido por las empresas, la reforma también podría tener un impacto económico. Se espera que los agentes aduanales aumenten sus tarifas debido a la mayor carga de trabajo y al tiempo dedicado a verificar la información proporcionada. La necesidad de un mayor control por parte de las autoridades aduaneras también implicará la contratación de más personal dentro de las empresas para cubrir los requerimientos de información y asegurar el cumplimiento de las nuevas regulaciones. Este aumento en los costos operativos podría afectar la competitividad de las empresas mexicanas en el mercado internacional.
La situación se ve agravada por la actual falta de capacidad física para revisar todas las mercancías que entran al país. Oscar Benavides Carrillo, presidente de la Asociación de Agentes Aduanales de Manzanillo, reveló que solo se revisa el 10% de los contenedores que llegan a los puertos. “No hay capacidad física para revisar el 100% de los contenedores,” afirmó. “Si nosotros hiciéramos una revisión al 100% de los contenedores, en 15 días, según información de las torres terminales, saturaríamos no solo el puerto de Manzanillo, sino también el de Lázaro Cárdenas, el de Veracruz.” Esta falta de infraestructura limita la eficiencia del sistema aduanal y contribuye a los retrasos en el movimiento de mercancías, lo que impacta negativamente en la economía.
El Pedimento ya no es Suficiente
Georgina Estrada Aguirre, presidenta de la Asociación de Mujeres Aduaneras, enfatizó que el pedimento –el documento original que se presenta al ingresar la mercancía– ya no es suficiente como prueba de la operación. “El pedimento ya no es la prueba plena de la operación, es un elemento más,” explicó. “Necesitamos otros documentos que deben formar parte del expediente electrónico de comercio exterior: contratos, información, datos físicos, datos de origen, comprobantes de transferencia, información que defina fehacientemente la sustancia.” Esta nueva exigencia implica una mayor complejidad en la gestión documental y requiere que las empresas recopilen y presenten una gama más amplia de información para demostrar la legitimidad de sus operaciones.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Qué implica la reforma aduanera? La carga de la prueba se traslada a las empresas, quienes deberán proporcionar una gran cantidad de información detallada y verificable.
- ¿Cómo afectará a los agentes aduanales? Tendrán que asumir una mayor responsabilidad y un mayor involucramiento en las operaciones de comercio exterior, con un aumento en su carga de trabajo.
- ¿Qué tipo de documentación se requiere ahora? Además del pedimento, se necesitan contratos, información detallada sobre los productos, datos físicos y comprobantes de transferencia.
- ¿Cuál es el problema actual con la infraestructura portuaria? Existe una falta de capacidad física para revisar el 100% de los contenedores que llegan a los puertos, lo que genera retrasos y limita la eficiencia del sistema.



