México tiene la oportunidad de reducir las importaciones de proveedores automotrices, pero requiere un enfoque a mediano plazo. En Nuevo León, es crucial desarrollar la provisión de sectores como electrodomésticos y electrónico para que cumplan con las certificaciones de la industria automotriz.
Manuel Montoya Ortega, director general del Clúster Automotriz de Nuevo León (CLAUT), destacó a El Economista: “para desarrollar varios procesos intermedios, como el aluminio para fundición a alta presión, maquinados, estampados y forjas, hay pocos proveedores”.
Para lograrlo, es necesario atraer proveedores de segundo nivel de otros lugares y convencer a los que ya operan en otras industrias para certificarse como proveedores automotrices. Los incentivos del gobierno federal son fundamentales para animarlas a trabajar en esta industria, según Montoya Ortega.
Desafíos de la Industria Automotriz
El director del CLAUT explicó que muchas empresas no deciden entrar a la industria automotriz debido a su exigencia. Por ejemplo, fabricar una pieza de aluminio para una línea de ensamblaje requiere un ajuste milimétrico.
Colaboración Con Clústeres y Gobierno
Montoya Ortega enfatizó que los clústeres pueden colaborar con la federación para aterrizar mecanismos de integración nacional, como el Plan México. La Industria Nacional de Autopartes (INA) y el gobierno federal son aliados para facilitar el proceso de certificación e incentivar las compras locales.
Panorama Actual
En México, hay más de 2,000 empresas productoras de autopartes que generan más de 880,000 empleos directos. El país es el principal proveedor de autopartes de Estados Unidos con un 87%.
Consejo del CCE
Carlos Salazar Lomelín, expresidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), destacó que la sustitución de importaciones es una “oportunidad de oro” para México. Sin embargo, se necesitan programas alineados con el Plan México y la colaboración de las universidades en tecnología para lograr este objetivo.



