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Violencia Económica: “No trabajes, yo te mantengo” y la Lucha por la Autonomía

El Impacto de la Violencia Económica en las Mujeres

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer que se conmemora este 25 de noviembre, es importante hablar sobre la frase “No trabajes, yo te mantengo” que ha sido normalizada durante generaciones en México, pero especialistas advierten que detrás de este mensaje, aparentemente afectuoso, se esconde una de las formas más sutiles de violencia económica contra las mujeres. 

De acuerdo con autoridades y expertas, este tipo de control financiero vulnera la autonomía y los derechos femeninos, y es responsable de que más de 70% de las víctimas permanezcan con sus agresores por motivos económicos.

Formas de Violencia Económica en el Ámbito Familiar

La violencia económica dentro del hogar se manifiesta de diversas maneras, a menudo disfrazada de cuidado o protección. Algunas de estas formas incluyen:

  • Excluir a las mujeres de las decisiones sobre el manejo del dinero familiar.
  • Prohibirles tener un trabajo remunerado.
  • Incumplir o condicionar las obligaciones alimentarias de hijas e hijos.
  • Exigir comprobantes de cada gasto realizado.
  • Restringir o negar a las mujeres dinero suficiente para cubrir necesidades básicas.
  • Impedir el uso de tarjetas de crédito o la apertura de cuentas bancarias.
  • Exigir que las cuentas bancarias estén a nombre del hombre.
  • Obligar a entregar todo el sueldo para que lo administre la pareja.
  • Hacer que las mujeres asuman solas el cuidado y la manutención de hijas e hijos.

Formas de Violencia Económica en el Ámbito Laboral

La violencia económica también se presenta en el entorno laboral, a menudo de manera más sutil pero igualmente dañina. Algunas prácticas que constituyen violencia económica incluyen:

  • Dar un salario menor por el mismo trabajo.
  • Limitar o impedir prestaciones, bonos o cualquier otra remuneración adicional al salario.
  • Excluir de proyectos o trabajos que podrían mejorar la situación económica de la persona.
  • Impedir el crecimiento o desarrollo laboral.
  • Explotar laboralmente en condiciones precarias.

La Dificultad de Generar Ingresos con Cuidado

Para Verónica Hernández Guadarrama, las mujeres pueden generar ingresos aun cuando realicen labores de cuidado, pero si persiste la violencia económica, esos recursos difícilmente se aprovechan en su beneficio. Muchas optan por el emprendimiento en actividades que ofrecen flexibilidad, como clases particulares, ventas por catálogo, servicios a domicilio, arreglos de ropa o asesorías en línea, pero enfrentan barreras de tiempo, capacitación y falta de acceso a financiamiento formal.

En otros casos, terminan en empleos informales que no garantizan prestaciones ni seguridad social, tales como vendedoras ambulantes, trabajos de temporada, trabajo doméstico o agricultura de subsistencia.

Un Camino Largo hacia la Igualdad Sustantiva

Fátima Masse considera imprescindible abrir la discusión pública sobre este tipo de violencia estructural, para que deje de percibirse como una lucha de sexos y se reconozca su impacto social y económico. En su opinión, la igualdad real solo será alcanzable cuando las familias, instituciones y gobiernos adopten medidas para facilitar que más mujeres puedan generar y administrar sus propios ingresos, con autonomía y libertad de decisión.

Verónica Hernández Guadarrama concluye que no habrá igualdad sustantiva mientras las mujeres sigan siendo dependientes económicamente por imposición y no por elección. “Solo cuando las condiciones legales, sociales, políticas y financieras las respalden, las mujeres podrán recuperar, además de su autonomía económica, su voz, su tiempo y sus libertades”, puntualiza.

Preguntas y Respuestas Clave

  • ¿Qué es la violencia económica? Es el control y manipulación de los recursos económicos de una persona, con el fin de limitar su autonomía y libertad.
  • ¿Por qué es tan común la violencia económica? Debido a las normas sociales y culturales que perpetúan roles de género tradicionales, donde el hombre es considerado el principal proveedor y la mujer, su rol es el cuidado del hogar y los hijos.
  • ¿Qué se puede hacer para combatir la violencia económica? Es fundamental promover políticas públicas que faciliten el acceso a créditos y financiamiento para mujeres emprendedoras, programas de capacitación laboral y apoyo a la creación de empresas.
  • ¿Cómo se relaciona la violencia económica con otras formas de violencia? La violencia económica suele estar presente en otros tipos de violencia, como la física y psicológica, creando un ciclo de abuso y dependencia.