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Estudiantes Inmigrantes en Mineápolis: Clases Virtuales y Miedo a la Deportación

El Impacto de las Redadas en la Educación

En Mineápolis, Minnesota, una familia inmigrante está viviendo una situación dramática. Esmeralda, Kevin y Carlos, junto con su madre Abril y su padre Rigoberto, han tenido que adaptar sus vidas a una nueva realidad: en lugar de ir a la escuela presencialmente, reciben clases virtuales desde casa. Esta situación se ha intensificado debido a una ola de redadas de agentes de inmigración en la ciudad, impulsada por las políticas del gobierno de Donald Trump.

Un Hogar como Búnker Educativo

La escena es palpable: un apartamento en Mineápolis donde las cortinas están cerradas y una mesa con cuatro computadoras sirve como un aula improvisada. Esta familia, que llegó a Estados Unidos hace un año y medio solicitando asilo, se encuentra en una situación de incertidumbre legal. Su caso es solo uno de los muchos inmigrantes en Minnesota que enfrentan el temor a ser deportados.

La Situación Legal de la Familia

Abril y Rigoberto esperan una decisión legal sobre su solicitud de asilo. En paralelo, el gobierno de Trump ha iniciado una revisión del estatus legal de aproximadamente 5.600 refugiados en Minesota que aún no han recibido la residencia (green card). Esta revisión ha provocado una serie de redadas, generando un clima de miedo y desconfianza entre la comunidad inmigrante.

El Impacto en los Estudiantes

Kevin (12 años), Esmeralda (14 años) y Carlos (menor) han tenido que abandonar la escuela presencial. Ahora, sus días están llenos de clases virtuales. Como lo describe Esmeralda: “Despertamos y vamos a clase. Y después, más clases y más clases. Después tenemos lunch (almorzamos) y nos quedamos un rato más aquí en la computadora haciendo más trabajos y tareas (…)” Esta rutina constante, que a menudo se describe como “raro”, “estresante” y “aburrido”, está afectando su vida social. Kevin extraña a sus amigos y profesores, lamentando que la interacción sea limitada a videollamadas en lugar de encuentros presenciales. Carlos recuerda con nostalgia poder salir al parque durante las clases presenciales.

Miedo y Restricciones en el Hogar

La familia se encuentra bajo una constante presión y miedo. Cuando los agentes de inmigración están cerca de su casa, Abril y Rigoberto les piden a sus hijos que apaguen el televisor y eviten hacer ruido. “No son libres ni de reírse”, dice Abril, quien no ha podido salir de casa desde el 3 de diciembre. Su situación es difícil: no puede trabajar como empleada doméstica, y su esposo Rigoberto no ha podido volver a su taller de mecánica en más de un mes, aunque vive solo a una cuadra de distancia.

El Desafío para los Padres

Rigoberto comenta: “Preguntan por qué pasa esto (…) por qué si nosotros no hacemos nada malo nos estamos escondiendo”. La familia depende de la ayuda de una vecina para las compras. Abril, con dificultades para dormir y sintiendo un gran peso por no poder hacer nada por sus hijos, expresa: “Como la cabeza de la familia, para mí es algo muy, muy difícil el no poder hacer nada para ellos”. El temor a ser deportados ha afectado profundamente la vida de toda la familia, quienes anhelan el día en que puedan volver a salir libremente.

Preguntas y Respuestas Clave

  • ¿Por qué los estudiantes inmigrantes en Mineápolis están tomando clases virtuales? Debido a las redadas de agentes de inmigración y la revisión del estatus legal de refugiados en el estado.
  • ¿Qué tipo de situación viven los estudiantes? Están confinados en sus hogares, con una rutina diaria centrada en clases virtuales y tareas escolares.
  • ¿Cómo se sienten los estudiantes? Describen la situación como “raro”, “estresante” y “aburrida”, además de extrañar a sus amigos y profesores.
  • ¿Cómo se siente la familia? Están llenos de miedo, preocupación y frustración por no poder hacer nada para ayudar a sus hijos.
  • ¿Qué tipo de apoyo reciben? Reciben ayuda de una vecina para las compras y se adaptan a una vida en el hogar, evitando cualquier actividad que pueda llamar la atención.