La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) celebra su décimo cuarta reunión en Tegucigalpa, Honduras. Fundada por Hugo Chávez, esta organización ha fallado en cumplir sus promesas desde su creación.
- Promesas incumplidas: La CELAC prometió crear una moneda única regional para desplazar al dólar, erradicar la pobreza y lograr la integración energética con 100% de energías limpias. Ninguna de estas metas ha sido alcanzada.
- Falta de sede y presupuesto: A pesar de 14 años, la CELAC aún no tiene una sede ni un presupuesto asignado.
Los países participantes incluyen a México, Colombia, Cuba y Honduras, con gobiernos que enfrentan cuestiones como el narcoterrorismo, dictadura y corrupción. La CELAC fue creada en 2011 para competir con la OEA, sin incluir a Estados Unidos pero abierta a Cuba.
Agenda de la nueva cumbre
En esta cumbre de Tegucigalpa, los temas a discutir son: integración regional, seguridad hemisférica, cambio climático y el impacto de la migración y las deportaciones. Colombia asume la presidencia pro tempore, acercándose a China y la Unión Africana.
Objetivos contenciosos
El presidente colombiano Gustavo Petro busca impulsar una agenda distante de Estados Unidos, su principal socio comercial. Además, la CELAC intentará promover una candidatura propia para la secretaría general de la ONU, con el apoyo de 33 votos de los países miembros.
Grandes ausencias
Solos 10 de 33 jefes de Estado asistirán. Entre los ausentes figuran líderes como Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador), Gabriel Boric (Chile) y Daniel Noboa (Ecuador). También se esperaba la presencia de dictadores de Nicaragua y Venezuela.
Temas prohibidos
La CELAC ha eliminado de su agenda temas como libertad y democracia, por lo que nunca se pronunciará sobre los 2,600 presos políticos en países como Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia.
Final de la CELAC
La CELAC, creada por un dictador para proteger a otros dictadores, nunca logró dar un salto político ni organizativo. Su naturaleza sectaria y precaria la convierte en un club de populistas y dictadores condenados al fracaso.



