El Debate sobre el Endeudamiento del Gobierno López Obrador
Análisis de la Política Fiscal y los Proyectos con Rentabilidad Negativa
En un reciente discurso, la presidenta Sheinbaum hizo referencia a un “poquito de deuda” incurrida durante el gobierno anterior, en relación con la finalización de proyectos como la refinería Dos Bocas, el Tren Maya y el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec. Sin embargo, un análisis más profundo revela que esta afirmación minimiza la magnitud del endeudamiento y la ineficiencia de las inversiones realizadas.
El gobierno de López Obrador llegó al poder con la promesa de una política fiscal conservadora y prudente. Sin embargo, la realidad demostró ser diferente: el saldo de los Requerimientos Financieros del Sector Público se fue incrementando paulatinamente a lo largo de su sexenio. Desde 2018, el saldo cerró en 10.6 billones de pesos y, al cierre de 2024, alcanzó los 17.4 billones de pesos, un incremento significativo de casi siete billones en seis años.
La Magnitud del Endeudamiento
Un Aumento Constante en la Deuda Pública
El saldo de deuda total llegó a representar el 51.3% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2024, un aumento considerable respecto al 44.9% registrado en 2018. Seis y medio puntos porcentuales del PIB de nueva deuda no son “poquitos”, como afirmó la presidenta. Este aumento se debe, en gran medida, a la persistente inyección de miles de millones de pesos a Pemex y al financiamiento de programas sociales, incluyendo las pensiones para adultos mayores.
Proyectos con Rentabilidad Social Negativa
Muchos de los proyectos de inversión pública emprendidos durante el gobierno de López Obrador, con excepción del Ferrocarril del Istmo, presentan una rentabilidad social negativa. Esto significa que los beneficios sociales generados por estos proyectos no compensan los costos y las pérdidas económicas asociadas. Se realizaron inversiones masivas sin una evaluación integral de la rentabilidad social, los ingresos y los costos.
Sobrecostos en Proyectos Clave
Varios proyectos clave sufrieron sobrecostos significativos. La refinería en Dos Bocas, cuyo costo original se estimó en 211,000 millones de pesos, terminó costando 400,000 millones de pesos. El Tren Maya pasó de un costo estimado de 197,000 millones de pesos a 544,000 millones de pesos (y aún no se ha completado). El AIFA, cuyo costo se estimó en 92,000 millones de pesos, terminó costando 139,000 millones de pesos. Estos sobrecostos se suman al endeudamiento total y reducen la rentabilidad de las inversiones.
El Impacto del Endeudamiento y los Proyectos Inviables
Pérdida de Bienestar Social
El destino de un billón de pesos a estas tres obras con rentabilidad social negativa implica una pérdida de bienestar para la sociedad en su conjunto. Además, al destruir parte de la riqueza nacional, se espera que el crecimiento económico futuro sea menor.
El Futuro de la Deuda Pública
Se estima que al cierre de 2025, el saldo de los Requerimientos Financieros del Sector Público ascenderá a 18.8 billones de pesos, un aumento de 1.4 billones respecto del saldo de 2024. Este incremento, junto con la persistencia de programas con rentabilidad social negativa, sugiere una tendencia preocupante en las finanzas públicas.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Qué significa la frase “poquito de deuda” en el contexto del gobierno actual? La frase minimiza la magnitud real del endeudamiento y las inversiones realizadas.
- ¿Por qué se considera que algunos proyectos tienen rentabilidad social negativa? Debido a que los beneficios sociales generados por estos proyectos no compensan los costos y las pérdidas económicas asociadas.
- ¿Cuál es el impacto del sobrecosto en proyectos como la refinería Dos Bocas? El sobrecosto se suma al endeudamiento total y reduce la rentabilidad de las inversiones.
- ¿Cuál es el saldo proyectado para los requerimientos financieros del sector público al cierre de 2025? Se estima que ascenderá a 18.8 billones de pesos.
- ¿Por qué se considera que algunos programas son deficitarios? Debido a que los costos de implementación superan los beneficios generados, lo que implica una nueva deuda pública.



