El Uso de Aranceles como Herramienta de Influencia Geopolítica
GINEBRA – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha implementado una serie de aranceles a casi 100 países desde el verano boreal, generando turbulencias en los mercados financieros, provocando protestas en capitales aliados y complicando la situación legal para las empresas especializadas. Si bien la Casa Blanca justifica estas medidas como una herramienta para corregir los déficits comerciales, las cifras revelan una realidad mucho más compleja: los aranceles no se basan en la simple lógica del déficit comercial, sino que buscan premiar la alineación geopolítica y castigar la independencia.
¿Por Qué se Imponen los Aranceles? Más Allá del Simple Déficit Comercial
Si la lógica detrás de los aranceles fuera simplemente reducir los déficits comerciales, se esperaría que los países con mayores déficits bilaterales con Estados Unidos fueran los principales objetivos de estos aranceles. Sin embargo, la realidad es que las tasas arancelarias se aplican a países con déficits mínimos o incluso superávit comercial. Por ejemplo, Brasil, que mantiene un pequeño superávit con Estados Unidos, enfrenta un arancel del 50%, el más alto de todos los países. De manera similar, India, con un superávit comercial modesto, también se ve afectada por aranceles del 2.5%.
Países Premiados y Castigados por su Alineamiento Geopolítico
La estrategia de Trump se basa en recompensar a los países que se alinean con sus objetivos geopolíticos y castigar a aquellos que mantienen una política de independencia. En lugar de simplemente buscar los países con mayores déficits comerciales, se identifican aquellos que son estratégicamente importantes para Estados Unidos. Esto ha llevado a la imposición de aranceles a países como Bosnia y Herzegovina, que tiene un déficit insignificante pero está experimentando una creciente inversión china en infraestructura. De manera similar, Myanmar, con un déficit comercial mínimo y baja dependencia de Estados Unidos, pero que ha fortalecido sus lazos con China y Rusia, también enfrenta aranceles del 40%.
Serbia, con un pequeño déficit estadounidense y baja dependencia de Estados Unidos, pero que mantiene una alianza estratégica en materia de energía y seguridad con Rusia (dependiendo del gas ruso y habiendo recibido exenciones de sanciones para su compañía petrolera vinculada a Rusia), también se encuentra bajo el escrutinio de los aranceles, con una tasa del 35%. Otros países que han sido objeto de estas políticas incluyen a Brasil, que mantiene un pequeño superávit comercial con Estados Unidos y se niega a ceder a las exigencias políticas de Trump, y aquellos que han evitado un aumento significativo de los aranceles, como la Unión Europea (que colaboró en el control de las exportaciones y el intercambio de datos), Australia (que fortaleció sus lazos en materia de defensa con Estados Unidos) y Japón (que mantuvo los aranceles por debajo del máximo tras alinear su política de semiconductores con los objetivos estadounidenses).
Un Cambio Radical en la Política Comercial
El uso de aranceles para recompensar el cumplimiento de los objetivos estadounidenses y castigar la autonomía representa una ruptura con el sistema basado en reglas que prevalecía bajo el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y su sucesor, la Organización Mundial del Comercio. Si bien presidentes anteriores como Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama también vincularon el comercio a objetivos de seguridad, lo hicieron a través de acuerdos formales y tratos multilaterales que preservaban la buena voluntad. La estrategia de Trump es contundente, rápida y sumamente pública – desde el anuncio del “Día de la Liberación” de aranceles recíprocos (invocando poderes de emergencia) el 2 de abril, hasta la reformulación del 31 de julio, el alza de los aranceles del cobre en agosto y la decisión de eliminar el umbral de 800 dólares libre de impuestos.
El Acceso al Mercado Estadounidense se Convierte en un Privilegio Político
El acceso al mercado estadounidense se ha convertido en un privilegio político condicional, revocable y utilizado para controlar el alineamiento. Esta estrategia puede generar beneficios a corto plazo, pero corre el riesgo de debilitar las alianzas e instituciones que han magnificado el poder económico de Estados Unidos durante décadas. El programa arancelario no es un plan económico; es un sistema de puntuación y un registro de las prioridades estratégicas de esta administración.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Por qué se imponen los aranceles a países con superávit comercial? Se les aplica por su alineamiento geopolítico y la percepción de que no se ajustan a los objetivos estratégicos de Estados Unidos.
- ¿Es la estrategia de Trump basada en el déficit comercial? No, los aranceles se aplican a países con déficits mínimos o superávit comercial.
- ¿Cómo se diferencia esta estrategia de las políticas comerciales tradicionales? Se basa en la alineación geopolítica y el control del acceso al mercado estadounidense, en lugar de simplemente corregir los déficits comerciales.
- ¿Qué impacto tiene esta estrategia en las alianzas internacionales? Existe el riesgo de debilitar las alianzas e instituciones que han contribuido al poder económico de Estados Unidos.
- ¿Cuál es el origen de la estrategia? Se basa en una política contundente, rápida y pública, con el objetivo de controlar el alineamiento geopolítico.
La autora
Carla Norrlöf es profesora de Ciencias Políticas en la Universidad de Toronto.
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