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Empresariado: el silencio ya no es opción

En México, el empresariado ha tradicionalmente preferido operar en privado y mantener relaciones discretas con el poder. Sin embargo, los tiempos están cambiando y el sector privado enfrenta una disyuntiva histórica: seguir siendo sigiloso o participar activamente en la conversación nacional.

Durante el sexenio anterior, la relación entre la iniciativa privada y el gobierno fue pragmática pero tensa. Andrés Manuel López Obrador nunca logró confiar plenamente en el empresariado, mientras que este último tampoco se siente cómodo con el presidente.

Sin embargo, la actual administración de Claudia Sheinbaum ha abierto un espacio de comunicación con el sector privado. Se han lanzado iniciativas como el Plan México y los “Jueves de Inversión” en la Mañanera del Pueblo, donde se anuncian nuevas inversiones frente a millones de personas.

Sheinbaum está construyendo un nuevo modelo de comunicación política centrado en la honestidad, responsabilidad y resultados. Esto representa una oportunidad única para que el empresariado redefina su papel en la conversación pública.

En México, la comunicación corporativa ha sido vista como secundaria y delegada a áreas de marketing o relaciones públicas. Sin embargo, en un contexto donde el gobierno está contando su historia diariamente, quienes no participan en la narrativa son reemplazados por otros.

El Plan México es un ejemplo de cómo el empresariado puede entrar en la conversación con una agenda proactiva. Empresas como Sempra, Netflix, The Home Depot, Mercado Libre y Mabe han utilizado los “Jueves de Inversión” para posicionar sus marcas como aliadas del crecimiento del país.

Si el empresariado no cambia su enfoque y comienza a verse a sí mismo como ciudadanos-consumidores, corren el riesgo de ser definidos por otros. La reputación y la confianza no se construyen solo con resultados financieros, sino también con presencia pública y un relato claro.

El empresariado mexicano tiene una oportunidad histórica de reposicionarse. Para hacerlo, debe abandonar su aversión a la comunicación política y entender que la reputación y la confianza se construyen de cara a la ciudadanía.

*El autor es socio fundador de Cinco Elementos.

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