El Desequilibrio de Género en el Mundo de la IA
La Inteligencia Artificial (IA) está revolucionando el mundo, pero una pregunta persiste: ¿por qué las mujeres no la utilizan con tanta frecuencia como los hombres? Aunque la IA se ha vuelto omnipresente, las cifras revelan una disparidad significativa. En lugar de un entusiasmo generalizado, existe una notable brecha de género en la adopción de herramientas como ChatGPT, Claude o Perplexity.
Un reporte conjunto de Stanford y Harvard muestra que las mujeres tienen aproximadamente 20% menos probabilidades que los hombres de utilizar estas herramientas. Deloitte aporta otro dato clave: cuando la IA generativa comenzó a popularizarse en 2024, los hombres la adoptaron casi al doble de velocidad que las mujeres (20% frente a 11%). Para 2026, se espera que la diferencia se reduzca, desaparecerá del todo: 52% de los usuarios serán hombres y 49% mujeres.
En México, la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2024 (ENDUTIH) señala que la brecha general de acceso a internet es mínima —apenas 1.8 puntos porcentuales—, pero cuando se analiza el uso diario de dispositivos inteligentes y software de productividad con IA, los hombres presentan una ventaja de cinco puntos porcentuales. Los propios datos de ChatGPT refuerzan esta lectura: para enero de 2025, 42% de sus usuarios registrados eran hombres y 58% mujeres. El contraste es relevante si se recuerda que, en 2022, cerca de 80% de los usuarios eran hombres, lo que indica que la brecha se está cerrando, aunque de forma gradual.
¿Qué dicen los usuarios?
Pero como los números por sí solos no explican todo, podemos verlo desde otra perspectiva. Estudios de Deloitte, Harvard Business School y la Unesco, nos dan algunas pistas de por qué muchas mujeres no se acercan a la IA:
* **Sesgos de entrenamiento:** “Creo que es importante que nos demos cuenta de que la Inteligencia Artificial viene de las grandes empresas de Estados Unidos, con valores muy diferentes a los que tenemos en Latinoamérica. Y para ellos no es tan importante pensar en cómo se pueden beneficiar los obreros latinoamericanos o la mujer latinoamericana”, comenta Saiph Savage, reconocida científica de computación en México.
* **La IA como “hacer trampa” y como desventaja profesional:** “Laboralmente, a las mujeres sí se nos exige más. Si empiezo a usar ChatGPT para hacer mis labores, les daré un pretexto para que me deleguen… Y aunque digan que alguien que sabe IA me quitará el trabajo, la verdad es que a mí me han quitado el trabajo hombres que saben menos y no hacen gran cosa. No creo que la IA cambie eso pronto”, Dolores Fernández, contadora mexicana de una editorial.
* **Privacidad y seguridad:** Las mujeres reportan más preocupación por el uso de sus datos personales y la seguridad de la información. “Me encantaría ser optimista respecto de la IA, pero eso implica que elijas no ver los hilos de poder que hay detrás”, Ivana Feldfeber, directora de DataGénero (observatorio de datos de género).
* **No hay una utilidad real:** “Es una herramienta útil, pero no la uso. No quiero usarla. Puedo escribir. Puedo maquillarme. Puedo cocinar. Puedo actuar hasta cierto punto. ¿Para qué la necesitaría?”, Joanna Lumley, actriz británica.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Por qué hay una brecha de género en el uso de la IA? No se trata de un rechazo absoluto, sino de cautela, contexto y expectativas distintas.
- ¿Qué factores contribuyen a esta brecha? Sesgos de entrenamiento, la percepción de que la IA puede ser utilizada para “hacer trampa” o como desventaja profesional, preocupaciones sobre privacidad y seguridad de datos.
- ¿Qué se puede hacer para equilibrar la balanza? Es importante reconocer que la IA ya está presente en nuestras vidas y que somos los usuarios quienes definimos su relación.



