La Crisis Hídrica Mundial: Un Problema Urgente y sus Consecuencias
El mundo se enfrenta a una crisis de agua sin precedentes. Más de la mitad de la producción mundial de alimentos depende de zonas con escasez hídrica. Dos tercios de la población global sufren sequías durante al menos un mes al año, y más de 1.000 niños menores de cinco años mueren diariamente por enfermedades relacionadas con el agua. Si las tendencias actuales se mantienen, los países de altos ingresos podrían ver una disminución del 8% en su PIB para 2050, mientras que los países de menores ingresos podrían sufrir pérdidas del 10-15%. Esta crisis no solo amenaza la seguridad alimentaria y la salud, sino también el crecimiento económico global.
Sudáfrica Liderando el Camino: Una Nueva Visión para la Economía del Agua
Como presidencia actual del G20, Sudáfrica tiene una oportunidad histórica para impulsar un cambio de paradigma en la gestión del agua. La Cumbre Africana sobre Inversión en Agua es un hito que marca el inicio de una nueva era, donde se considera el agua como un bien común global, en lugar de una mercancía que puede ser acaparada o comercializada. Esta visión se basa en la convicción de que el agua nos conecta a todos, no solo a través de ríos y lagos visibles, sino también mediante flujos de humedad atmosférica que atraviesan los continentes.
Los Pilares de la Nueva Economía del Agua
La transición hacia una nueva economía del agua requiere un cambio fundamental en nuestra forma de pensar y actuar. Se necesitan tres elementos clave:
* **Conexión Global:** Reconocer que el agua es un recurso compartido, interconectado y esencial para la salud del planeta.
* **Cambio Sistémico:** Pasar de una mentalidad orientada al costo-beneficio a corto plazo, hacia la creación de valor a largo plazo.
* **Enfoque en la Misión:** Adoptar inversiones orientadas a la misión, que tengan objetivos claros y estén alineados con el desarrollo sostenible.
Más Allá de la Financiación Climática: Un Enfoque Intersectorial
Las inversiones en agua y agricultura a menudo siguen el modelo de la financiación climática, que puede ser ineficaz. En lugar de limitarse a subvenciones para el agua y la agricultura, es necesario un enfoque intersectorial que abarque la energía, la fabricación e incluso la infraestructura digital. Esto implica encontrar socios en todos los sectores para abordar desafíos comunes y crear nuevas oportunidades de exportación.
El Caso Bolivia: Transformando Recursos en Innovación
Bolivia ofrece un ejemplo de cómo transformar una riqueza natural en capacidad de innovación. En lugar de simplemente exportar litio, el país está desarrollando estrategias para crear una industria nacional de baterías y participar directamente en la transición energética. Esto no solo diversifica su economía, sino que también crea nuevas oportunidades de exportación y fortalece sus cadenas de valor.
El Potencial Desbloqueado: África y la Innovación Hídrica
África posee una vasta reserva de agua subterrára, con 255 millones de habitantes urbanos viviendo por encima de las reservas conocidas. Combinado con energía solar asequible, este recurso ofrece una oportunidad para revolucionar la agricultura y el desarrollo. El enfoque debe estar en la eficiencia, la reutilización y el desarrollo de capacidades, con un intercambio de datos, monitoreo y evaluación. Las Alianzas para el Agua Justa pueden canalizar la financiación internacional hacia una infraestructura hídrica que contribuya tanto a los objetivos nacionales de desarrollo como al bien común mundial.
La Cumbre Africana: Un Hito para la Acción Global
La Cumbre Africana sobre Inversión en Agua no es solo una reunión, sino un hito. Es el momento de pasar de la gestión de crisis a la configuración proactiva del mercado, y de considerar las inversiones orientadas a la misión como la base del crecimiento sostenible. Con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Agua de 2026 a la vuelta de la esquina, y con el reconocimiento por parte de la comunidad internacional de que el cambio climático no puede abordarse sin abordar también la crisis del agua, es el momento oportuno para un liderazgo audaz. La seguridad del agua sustenta las aspiraciones de África en materia de salud, resiliencia climática, prosperidad y paz. Dado que los jóvenes africanos constituirán el 42% de la juventud global para 2030, invertir en agua equivale a invertir en el futuro del mundo. La cuestión no es si podemos permitirnos actuar, sino si podemos permitirnos no hacerlo.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es la magnitud de la crisis hídrica mundial? Se estima que más de la mitad de la producción mundial de alimentos depende de zonas con escasez hídrica, y dos tercios de la población mundial sufre sequías al menos un mes al año.
- ¿Por qué Sudáfrica está en una posición privilegiada para liderar esta iniciativa? Como presidencia actual del G20, Sudáfrica tiene una plataforma única para impulsar un cambio de paradigma en la gestión del agua.
- ¿Cuáles son los tres pilares de la nueva economía del agua? Conexión global, cambio sistémico y enfoque en la misión.
- ¿Qué se necesita para superar las limitaciones de la financiación tradicional? Un enfoque intersectorial que abarque la energía, la fabricación e incluso la infraestructura digital.
- ¿Qué se puede aprender del caso de Bolivia? Que es posible transformar una riqueza natural en capacidad de innovación y crear nuevas oportunidades de exportación.
La autora
Mariana Mazzucato es profesora de Economía de la Innovación y Valor Público en el University College de Londres y autora, más recientemente, de The Big Con: How the Consulting Industry Weakens Our Businesses, Infantilizes Our Governments and Warps Our Economies (Penguin Press, 2023).
www.project-syndicate.org



