El Retorno de la Doctrina Monroe y su Evolución en la Administración Trump
LISBOA – El presidente estadounidense Donald Trump ha propuesto una nueva visión de las relaciones interamericanas, caracterizada por un enfoque jerárquico y, a menudo, coercitivo. Esta nueva doctrina se manifiesta en una serie de acciones concretas, desde los recientes ataques aéreos en el Caribe hasta la redefinición del Departamento de Defensa como Departamento de Guerra, y refleja una estrategia que busca influir en los gobiernos latinoamericanos para asegurar la obediencia a los intereses de Estados Unidos.
El Contexto Histórico: De la Doctrina Monroe a la Nueva Doctrina Trump
Para entender esta nueva dirección, es crucial recordar el origen de la Doctrina Monroe, formulada por James Monroe en 1823. Esta doctrina establecía que cualquier intervención extranjera en las Américas sería considerada un acto hostil por parte de Estados Unidos. Posteriormente, Theodore Roosevelt amplió esta idea con el “Corolario a la Doctrina Monroe”, que establecía la responsabilidad de Estados Unidos de preservar el orden y proteger la vida y la propiedad en el hemisferio occidental, incluso interviniendo si era necesario para mantener ese orden.
Las Acciones Concretas de la Administración Trump
La administración Trump ha llevado a cabo una serie de acciones que ilustran esta nueva doctrina. Los recientes bombardeos en el mar Caribe y el Pacífico oriental, dirigidos contra presuntas narcolanchas, son un ejemplo directo. Estas acciones han resultado en la muerte de al menos 64 personas y reflejan una voluntad deérradar el tráfico de drogas. Además, la administración Trump ha intensificado las acusaciones contra el gobierno venezolano de Nicolás Maduro, denunciándolo como un “cártel narcoterrorista”.
Pero la influencia de Trump va más allá del combate contra las drogas. La administración ha invertido fuertemente en el Caribe, aumentando la presencia militar con buques de guerra, aviones de vigilancia y combate, y soldados. Esta presencia no se limita a la lucha contra las drogas; se interpreta como una estrategia para influir en los gobiernos de la región y asegurar su obediencia a las políticas estadounidenses.
Diferencias Clave: Moralidad vs. Coerción y elista “Esfera de Interés”
Si bien la Doctrina Monroe se basaba en un “deber moral” para proteger las Américas, la nueva doctrina de Trump se basa en una lógica más abiertamente coercitiva y narcisista. La administración busca asegurar que los países latinoamericanos se ajusten a sus intereses, incluso si eso implica presionar o influir en sus políticas internas. Esta visión se manifiesta en acciones como la recuperación del Canal de Panamá, donde Estados Unidos busca “recuperar” un activo estratégico. También se observa en la influencia sobre gobiernos como el de Brasil, donde se ha impuesto un arancel del 50% debido al procesamiento del expresidente Jair Bolsonaro por su intento de anular las elecciones de 2022.
Además, la administración Trump ha buscado fortalecer sus vínculos con aliados ideológicos en la región, como Javier Milei en Argentina. La gratitud y admiración de Milei hacia Trump refuerzan el liderazgo estadounidense en la región, al tiempo que erosionan la autonomía de los países latinoamericanos.
El Departamento de Guerra y el “Ethos Guerrero”
Las acciones de Trump no se limitan a la esfera militar. La decisión de rebautizar el Departamento de Defensa como Departamento de Guerra refleja una mentalidad más agresiva y orientada al combate. La solicitud a los militares estadounidenses para que adopten un “ethos guerrero” es una manifestación de esta nueva estrategia, buscando proyectar una imagen de fuerza y determinación.
Más Allá de América Latina: China, la Iniciativa de la Franja y la Ruta y el Equilibrio Global
Las políticas de Trump no se limitan al hemisferio occidental. Su visión del mundo implica una confrontación con potencias como China, que busca expandir su influencia global a través de iniciativas como la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Trump ve a China como un rival, y su estrategia se basa en resistir la expansión de su influencia.
Un Mundo Emergente: Dos Centros Gravitacionales y la Cooperación con la “Periferia”
El mundo que emerge no es unipolar, sino un sistema con varios centros gravitacionales: Brasil, India, Indonesia y los Estados del Golfo son ejemplos de países que no quieren alinearse con ninguna de las dos potencias dominantes. Esta cooperación entre estos actores puede determinar el rumbo del siglo XXI, ya sea hacia un sistema feudal o hacia un orden más pluralista.
Desafíos para Europa: Desconfianza y la Necesidad de Adaptación
Para Europa, esta nueva dinámica plantea un desafío formidable. La visión de Trump de que el Estado de Derecho es un obstáculo se enfrenta a la realidad de una política exterior basada en el poder. En lugar de lamentar esta situación, Europa debe adaptarse: invertir en defensa, profundizar asociaciones más allá del Atlántico y trabajar con los actores de la “periferia” que comparten su compromiso con un orden internacional basado en reglas.
La autora
Ana Palacio fue ministra de asuntos exteriores de España y vicepresidenta sénior y consejera jurídica general del Grupo Banco Mundial; actualmente es profesora visitante en la Universidad de Georgetown.



