A pesar de algunos avances en la representación femenina dentro del sector público mexicano, persiste una profunda desigualdad de género en el acceso y la gestión del agua. Expertos como Marissa Mar, integrante del Grupo de Mujeres en Agua de América Latina y el Caribe, señalan que la falta de datos desagregados, la escasa participación femenina en los espacios de toma de decisiones y las políticas hídricas poco precisas, obstaculizan el desarrollo de una gestión del agua realmente efectiva y equitativa. La situación requiere un análisis profundo y acciones concretas para superar los rezagos estructurales que aún persisten.
La Cantidad no Reemplaza la Calidad: Un Diagnóstico Regional
El diagnóstico de políticas de género y agua, elaborado por Cepal y Unesco, revela que México cuenta con una cantidad considerable de instrumentos normativos relacionados con la igualdad de género. Sin embargo, Marissa Mar enfatiza que “cantidad no es calidad”. La falta de información desagregada por sexo dificulta enormemente el diseño de políticas públicas que sean realmente efectivas y respondan a las necesidades específicas de cada comunidad. Un ejemplo claro es el indicador de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que mide el acceso a agua potable gestionada de manera segura. La ausencia de datos desagregados por sexo impide una evaluación precisa del progreso y la identificación de las brechas que aún existen.
La Persistencia de la Desigualdad en la Participación
A pesar de los cambios sociales y culturales, como el declive del tradicional acarreo de agua (la práctica de mujeres que viajan largas distancias para recolectar agua), los datos de la plataforma regional OLA (Observatorio Latinoamericano de Aguas) revelan que el 60% de los hogares rurales sin acceso a agua potable aún dependen de las mujeres para abastecerse. Esta dependencia se traduce en una carga desproporcionada para las mujeres, limitando sus oportunidades educativas y laborales. Además, la representación femenina en los organismos de gestión del agua sigue siendo mínima, perpetuando un sistema donde las voces y perspectivas femeninas son subestimadas.
Cultura del Agua: Adaptando la Comunicación a las Comunidades
En el marco de un encuentro nacional de organismos operadores, se presentaron ejemplos concretos de cómo algunas ciudades y municipios han comenzado a incorporar la perspectiva de género en su trabajo. Se destacó la importancia de adaptar la comunicación y las estrategias a las necesidades específicas de cada comunidad, reconociendo que el agua no tiene género en sí misma, pero las realidades y experiencias de quienes la utilizan y administran son muy diferentes. Representantes de León, Irapuato y Huixquilucan compartieron sus experiencias:
- León: Se enfatizó la necesidad de comprender las dinámicas locales y adaptar los mensajes para abordar las particularidades de cada comunidad.
- Irapuato: Se destacó la importancia de reconocer el papel fundamental que las mujeres desempeñan en la gestión del agua a nivel doméstico, alertando sobre fugas, consumo excesivo y prácticas de desperdicio.
- Huixquilucan: Se resaltó que, aunque el agua es un derecho humano sin género, las campañas deben considerar a quienes históricamente han administrado el recurso en el hogar.
Datos Clave y Desafíos
La situación actual revela una serie de desafíos importantes que deben abordarse para avanzar hacia una gestión del agua más equitativa y sostenible. Algunos puntos clave incluyen:
- Falta de datos desagregados: La ausencia de información por sexo dificulta la identificación de las necesidades específicas de los diferentes grupos poblacionales y limita la capacidad de diseñar políticas públicas efectivas.
- Baja representación femenina: La escasa participación de mujeres en los espacios de toma de decisiones perpetúa un sistema donde sus voces y perspectivas son subestimadas.
- Dependencia de las mujeres: El hecho de que el 60% de los hogares rurales sin acceso a agua potable dependan de las mujeres para su abastecimiento es una evidencia clara de la desigualdad existente.
- Conciencia y conocimiento: Es fundamental promover una mayor conciencia y comprensión del valor del agua, tanto a nivel social como técnico.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Por qué es importante recopilar datos desagregados por sexo en el sector hídrico?
Porque la falta de estos datos impide diseñar políticas públicas que respondan a las necesidades específicas de cada grupo poblacional y limita la capacidad de evaluar el progreso hacia una gestión del agua más equitativa.
- ¿Por qué es importante aumentar la representación femenina en los espacios de toma de decisiones?
Porque las mujeres aportan perspectivas y conocimientos valiosos que son esenciales para diseñar políticas hídricas más efectivas, sostenibles y equitativas.
- ¿Qué se puede hacer para abordar la dependencia de las mujeres en el abastecimiento de agua?
Promover el acceso a sistemas de agua potable adecuados, invertir en infraestructura y tecnología, y fomentar la participación de las mujeres en la gestión del agua.



