Amnistía Internacional México ha expresado su profunda preocupación por la alarmante escalada de violencia en el estado de Sinaloa, México. Desde 2022, se ha observado un incremento exponencial en la violencia, manifestada a través de un aumento significativo en homicidios, feminicidios y desapariciones forzadas. Esta situación exige una atención urgente y un cambio de estrategia por parte del gobierno.
Antecedentes de la Crisis en Sinaloa
En 2022, Sinaloa registró 478 homicidios. Para el año 2025, esta cifra se ha disparado a 1,663. De manera similar, el número de feminicidios investigados también ha aumentado drásticamente, pasando de 20 carpetas de investigación en 2022 a 69 en 2025. Además, el número de personas desaparecidas y que aún no han sido localizadas ha aumentado considerablemente, pasando de 268 en 2022 a 947 en 2025. Estos datos revelan una crisis humanitaria y de seguridad sin precedentes en el estado.
La Militarización como Respuesta: Una Estrategia Fallida
Ante esta creciente violencia, el gobierno mexicano ha optado por una estrategia de militarización para abordar la situación en Sinaloa. Sin embargo, Amnistía Internacional México considera que esta estrategia ha sido infructuosa y, de hecho, ha contribuido a exacerbar la situación. La organización argumenta que el despliegue de fuerzas militares no ha logrado reducir la violencia, sino que ha creado un entorno propicio para violaciones de derechos humanos.
Violaciones de Derechos Humanos Asociadas a la Militarización
La organización ha documentado una serie de violaciones de derechos humanos asociadas a la presencia militar en Sinaloa, incluyendo:
- Detenciones arbitrarias: individuos son detenidos sin pruebas suficientes o violando sus derechos fundamentales.
- Ejecuciones extrajudiciales: fuerzas de seguridad ejecutan a presuntos delincuentes sin debido proceso.
- Tortura y malos tratos: individuos detenidos son sometidos a tortura física y psicológica.
- Tratos crueles, inhumanos o degradantes: se utilizan métodos de interrogatorio y detención que violan los estándares internacionales.
Recomendaciones de Amnistía Internacional
Amnistía Internacional México insta a los gobiernos federal, estatales y municipales de México a priorizar la seguridad y el bienestar de las personas en Sinaloa. La organización enfatiza que la estrategia de militarización debe ser revisada y reemplazada por un enfoque basado en los derechos humanos, que cumpla con los estándares internacionales.
Principios Clave para una Estrategia de Seguridad Efectiva
Amnistía Internacional propone los siguientes principios para una estrategia de seguridad efectiva y respetuosa de los derechos humanos:
- El uso de las fuerzas armadas debe ser excepcional y limitado a situaciones específicas, siempre subordinado a la autoridad civil.
- Existe una necesidad de regulación y supervisión exhaustiva de las actividades militares en tareas de seguridad pública.
- Se debe priorizar la investigación y el procesamiento penal de los crímenes, garantizando el debido proceso legal.
- Se debe promover la rendición de cuentas por violaciones de derechos humanos cometidas por agentes del Estado.
- Se debe fortalecer la protección y asistencia a las víctimas de violencia, incluyendo aquellas que han sido desaparecidas.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es la magnitud del problema en Sinaloa? La organización reporta un aumento alarmante de homicidios, feminicidios y desapariciones forzadas en el estado.
- ¿Por qué Amnistía Internacional considera que la militarización es una estrategia fallida? Argumentan que no reduce la violencia y, de hecho, crea un ambiente propicio para violaciones de derechos humanos.
- ¿Qué tipo de violaciones de derechos humanos se han documentado? Detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, tortura y otros tratos inhumanos han sido reportados.
- ¿Qué propone Amnistía Internacional como alternativa? Abogan por una estrategia de seguridad basada en los derechos humanos, con regulación y supervisión del uso de las fuerzas armadas.
La situación en Sinaloa exige una respuesta integral y urgente que priorice la seguridad de las personas, el respeto a los derechos humanos y la rendición de cuentas por violaciones cometidas. Amnistía Internacional México continuará monitoreando la situación y exigiendo que se tomen medidas efectivas para abordar esta crisis.



