El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, ha respondido a las críticas sobre los vehículos de lujo que utilizaba el tribunal, prometiendo un cambio en su estilo de vida y reafirmando la independencia del poder judicial.
Aguilar, conocido por su estilo sobrio y austero, se mostró dispuesto a utilizar cualquier medio de transporte disponible, incluso el Metro, para asistir a las sesiones del tribunal. Esta declaración responde directamente a la polémica generada por la adquisición de camionetas blindadas de alto costo para los nueve ministros que conforman el pleno de la SCJN.
El Debate sobre los Vehículos Blindados
Inicialmente, se había divulgado que la compra de estos vehículos blindados habría costado alrededor de 3.5 millones de pesos por unidad, lo que generó una fuerte ola de críticas y cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos en un estilo de vida ostentoso. Sin embargo, Aguilar aclaró que el costo real por vehículo fue de 2.4 millones de pesos y que los vehículos no fueron emplazados en Morelos con el objetivo de evitar el pago de impuestos.
La convocatoria a la prensa para explicar esta adquisición fue una medida inusual, sin embargo, se buscaba transparentar el proceso y responder a las dudas del público. La decisión de presentar la información en una conferencia de prensa, aunque sin documentos de prueba presentados al momento, buscaba demostrar la voluntad del tribunal de ser abierto y responsable con los recursos públicos.
Censura en Sinaloa: La SCJN Declara Invalidez de una Norma
Además de abordar la cuestión de los vehículos, el pleno de la SCJN tomó una importante decisión relacionada con los derechos humanos. El tribunal declaró la invalidez del artículo 293 bis, fracción III, del Código Penal para el Estado de Sinaloa.
Esta norma penalía, que sancionaba a quienes obtuvieran información utilizando medios tecnológicos sobre las acciones de instituciones de seguridad pública en Sinaloa, había sido impugnada por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). La Corte determinó que la norma no superaba un escrutinio estricto de constitucionalidad, argumentando que si bien buscaba un fin legítimo de seguridad pública, no era necesario ni proporcional en una sociedad democrática. Se consideró que la norma se había convertido en un mecanismo de censura e inhibición del trabajo periodístico y de la denuncia ciudadana, limitando el acceso a información vital para garantizar los derechos humanos.
La decisión de la SCJN refleja una preocupación por el equilibrio entre la seguridad pública y los derechos fundamentales, especialmente en relación con la libertad de información y el derecho a participar en el debate público. El tribunal ha reafirmado su compromiso de velar por la independencia del poder judicial y de proteger los derechos humanos, asegurando que las decisiones tomadas no limiten la posibilidad de denunciar abusos y garantizar el acceso a la justicia.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál fue el costo real de los vehículos blindados? El costo por vehículo fue de 2.4 millones de pesos.
- ¿Por qué se convocó a la prensa para explicar la compra de los vehículos? Para demostrar transparencia y responder a las dudas del público sobre el uso de recursos públicos.
- ¿Cuál fue la norma penalía que se declaró inválida? El artículo 293 bis, fracción III, del Código Penal para el Estado de Sinaloa.
- ¿Por qué se consideró que la norma penalía era problemática? Se argumentó que limitaba el acceso a información vital para garantizar los derechos humanos y se consideró un mecanismo de censura.
- ¿Cuál es el rol de la SCJN en relación con los derechos humanos? Velar por la independencia del poder judicial y asegurar que las decisiones tomadas no limiten el acceso a la justicia ni los derechos fundamentales.



