La Cámara de Senadores ha dado un paso importante hacia la modernización y fortalecimiento de las leyes contra el lavado de dinero, con la aprobación en comisiones de una reforma integral a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita y al Código Penal Federal. La iniciativa, impulsada por el grupo parlamentario de Morena, contó con el apoyo de sus aliados del PT y PVEM, mientras que el PAN, PRI y MC se manifestaron en abstención. Esta reforma busca mejorar la capacidad del país para combatir el flujo de dinero ilícito y proteger los recursos financieros nacionales.
Detalles de la Reforma y Posturas de los Partidos
La oposición, representada por el PAN, PRI y MC, expresó preocupaciones sobre posibles excesos en la aplicación de las nuevas medidas. La senadora del PAN, Carolina Viggiano, señaló que la propuesta podría llevar al uso de la Guardia Nacional para investigar delitos de lavado de dinero sin el debido control del Ministerio Público ni supervisión judicial. Esta preocupación se centra en la necesidad de equilibrar las medidas contra el lavado de dinero con el respeto a los derechos individuales y al debido proceso.
El senador de Morena, Javier Corral, presidente de la Comisión de Justicia, explicó que la reforma busca ampliar el alcance de la ley para incluir específicamente la prevención del financiamiento al terrorismo y reforzar la obligación de identificar al beneficiario controlador, asegurando transparencia sobre quién realmente controla o se beneficia de las operaciones. La iniciativa busca evitar que el dinero ilícito pueda ser utilizado para fines perjudiciales para la seguridad nacional y la estabilidad financiera del país.
Nuevas Definiciones y Ámbitos de Aplicación
La reforma introduce nuevas definiciones clave, como “relación de negocios”, “desarrollo inmobiliario”, “activos virtuales” y “fideicomisos”. Estos cambios buscan cubrir una gama más amplia de actividades que podrían ser utilizadas para el lavado de dinero, incluyendo sectores que antes no estaban tan directamente sujetos a las regulaciones antilavado.
Se establecen reglas específicas y sistemas automatizados para el monitoreo de personas políticamente expuestas, un grupo de individuos que debido a su posición o afiliación podrían ser utilizados para fines ilícitos. Esto implica un mayor control sobre las transacciones financieras de estas personas, con el objetivo de detectar posibles irregularidades.
Enfoque Basado en Riesgos y Mejoras en los Sistemas de Cumplimiento
La reforma propone un enfoque basado en el riesgo, lo que significa que las cargas regulatorias (las obligaciones y requisitos para cumplir con la ley) se adaptan al nivel real de riesgo asociado a cada sector o actividad. Esto implica que las entidades de bajo riesgo, como algunas organizaciones sin fines de lucro y entidades públicas, recibirán un trato más flexible en términos de las regulaciones antilavado.
Se incorporan reglas específicas y sistemas automatizados para el monitoreo de personas políticamente expuestas, un grupo de individuos que debido a su posición o afiliación podrían ser utilizados para fines ilícitos. Esto implica un mayor control sobre las transacciones financieras de estas personas, con el objetivo de detectar posibles irregularidades.
La reforma busca mejorar los sistemas de cumplimiento al exigir capacitar al personal, realizar auditorías en entidades de riesgo alto, implementar sistemas automatizados de monitoreo y gestionar reportes electrónicos de operaciones sospechosas, incluyendo aquellas no concluidas. Esto implica una mayor inversión en recursos humanos y tecnológicos para garantizar que las instituciones financieras y otras entidades relevantes estén preparadas para detectar y reportar actividades sospechosas.
Cooperación Interinstitucional y Sanciones
La reforma refuerza la cooperación interinstitucional, facilitando el intercambio de información y la coordinación entre las diferentes agencias encargadas de combatir el lavado de dinero. También se establecen reglas más claras para la imposición de sanciones, incluyendo la posibilidad de imponer responsabilidades penales a personas jurídicas (empresas). Se ajusta el uso de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) para establecer umbrales y sanciones, buscando una mayor precisión en la aplicación de las leyes.
Protección de la UIF y Claridad en las Sanciones
Se reconoce a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), como víctima en delitos financieros, lo que facilita la persecución de los responsables y la recuperación de activos ilícitos. Se suprime el dolo específico en ciertas conductas, sin afectar a quienes actúan de buena fe, buscando evitar la impunidad y promover una aplicación más justa y equitativa de las leyes.
Próximos Pasos
El decreto aprobado fue remitido a la Mesa Directiva de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión para agendar su discusión y votación durante el periodo de sesiones extraordinarias del Congreso de la Unión, a realizarse previsiblemente la próxima semana. Se espera que el debate y la votación se realicen en los próximos días, avanzando hacia la consolidación de esta importante reforma antilavado de dinero.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es el objetivo principal de la reforma? Prevenir y combatir el lavado de dinero, el financiamiento al terrorismo y la corrupción.
- ¿Qué se busca con el uso de la Guardia Nacional? Investigar delitos de lavado de dinero, pero sin control del Ministerio Público ni supervisión judicial.
- ¿Qué nuevas definiciones se incluyen? Relación de negocios, desarrollo inmobiliario, activos virtuales y fideicomisos.
- ¿Cómo se adapta la regulación al riesgo? Se establecen cargas regulatorias diferenciadas según el nivel de riesgo.
- ¿Qué se busca con la cooperación interinstitucional? Facilitar el intercambio de información y la coordinación entre las agencias encargadas de combatir el lavado de dinero.



