En México, el sector financiero enfrenta un desafío significativo: más del 80% de los pagos realizados aún se realizan en efectivo. Según declaraciones de Eduardo Osuna, vicepresidente y director general de BBVA México, este uso persistente del efectivo, junto con la alta informalidad en la economía, son los principales inhibidores del crecimiento del crédito.
El Desafío de la Informalidad y el Efectivo
Osuna enfatizó que, si bien en México no existe una limitación de la oferta crediticia –la banca tiene el negocio de prestar y hacerlo responsablemente–, el problema radica en los altos niveles de informalidad. “Mientras tengamos esos niveles de informalidad, en donde la gente no es que le tenga miedo al sector financiero, lo que no quieren es tener trazabilidad,” explicó. Esta resistencia a la digitalización y la falta de confianza en las instituciones financieras dificultan el acceso al crédito para una gran parte de la población.
El Impacto de las Cuotas de Intercambio
Además del problema generalizado del efectivo, Osuna también abordó el tema de las cuotas de intercambio en los medios de pago. El Banco de México (Banxico) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) han propuesto una reducción significativa en estas cuotas, que los agregadores (terminales punto de venta) pagan a los emisores de tarjetas. Sin embargo, Osuna advierte que una disminución tan fuerte podría inhibir fuertemente la inversión en los medios de pago en el país. “Hay experiencias en otros países de que eso ha ocurrido,” señaló, sugiriendo que una reducción excesiva podría desincentivar la adopción de sistemas digitales.
Fomentando la Bancarización y la Digitalización
Osuna subrayó que el objetivo es impulsar una mayor demanda de crédito y, a su vez, facilitar el acceso a servicios financieros para una mayor parte de la población. Para lograrlo, se necesita un cambio cultural y una mayor confianza en las instituciones financieras. En este sentido, mencionó que ya existe una mesa formal de discusión con los reguladores para avanzar en los cambios que se buscan, pero al mismo tiempo lograr una mayor oferta de productos y más acceso a la banca.
El Potencial de los Programas Sociales
Osuna ejemplificó cómo los programas sociales, que actualmente generan millones de pagos en efectivo, podrían ser un motor para la digitalización. Si los beneficiarios pudieran acceder a sus fondos a través de tarjetas, esto incentivaría a los comercios a adoptar sistemas digitales y abrir cuentas bancarias. “Lo que tenemos que hacer es ver cómo logramos que en México la gente, en lugar de llegar a pagar con efectivo, lo haga con un medio digital,” afirmó.
Aplicaciones a Diferentes Sectores
La visión de Osuna se extiende más allá del sector social. Argumentó que incluso los tres niveles de gobierno, en lugar de recibir pagos en efectivo, podrían utilizar sistemas digitales para sus operaciones. Esto generaría un efecto multiplicador, impulsando la adopción de tecnologías digitales en toda la economía.
El Desafío de la Bancarización
Osuna concluyó que el verdadero reto para bancarizar México reside en lograr que “la gente, en lugar de llegar a pagar con efectivo, lo haga con un medio digital“. Esta transformación requiere de una estrategia integral que combine la promoción de servicios financieros accesibles con el desarrollo de infraestructuras digitales y la creación de confianza en las instituciones financieras. El objetivo final es un sistema económico más eficiente, transparente y con mayor inclusión financiera.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es el principal obstáculo para el crecimiento del crédito en México? El uso de efectivo y la alta informalidad.
- ¿Por qué se considera que una reducción fuerte en las cuotas de intercambio podría ser perjudicial? Podría desincentivar la inversión en los medios de pago.
- ¿Qué se necesita para impulsar la bancarización en México? Una estrategia integral que combine servicios financieros accesibles con el desarrollo de infraestructuras digitales y la creación de confianza.
- ¿Cómo se podría utilizar el sector social para impulsar la digitalización? Si los beneficiarios pudieran acceder a sus fondos a través de tarjetas, esto incentivaría a los comercios a adoptar sistemas digitales.



