Los analistas de S&P Global Market Intelligence han proyectado que el flujo total de remesas captadas en México durante el año 2025 alcanzarán los 62,000 millones de dólares. Si bien este número representa una entrada positiva para la economía mexicana, los expertos advierten que se trata de una disminución significativa del 4.9% en comparación con el año 2024. Este dato oficial, junto con las cifras acumuladas hasta noviembre de 2025, que ascendieron a 56,469 millones de dólares, se espera que sea revelado por el Banco de México el 3 de febrero. Esta caída, combinada con un flujo mensual de remesas superior a 5,000 millones de dólares durante ocho meses consecutivos, sugiere una tendencia preocupante en el flujo de dinero proveniente de migrantes.
Esta proyección de una caída en las remesas a México se sitúa dentro de un panorama regional más amplio. Si bien todos los países de América Latina y el Caribe se espera que reciban un total de 178,000 millones de dólares en remesas durante el 2025 – un aumento del 7% anual –, la situación en México se distingue por una desaceleración. Los analistas atribuyen esta tendencia a la política migratoria de Estados Unidos, que ha llevado a un aumento en las deportaciones y restricciones a la inmigración legal. Esta política, junto con el desempeño económico mundial más lento, está impactando negativamente en la cantidad de remesas que llegan a México.
Un porcentaje significativo, casi el 90%, de las remesas recibidas en México en 2025 provienen de Estados Unidos, representando el 61% de las transferencias en dólares. El resto proviene principalmente de Europa (23%) y Latinoamérica (10%). A pesar de ser el mayor receptor regional de remesas, México se ubica en el puesto número 12 si se mide la cantidad de remesas recibidas en relación con su Producto Interno Bruto (PIB). Países como Honduras, Nicaragua y El Salvador, por ejemplo, reciben un porcentaje mucho mayor de su PIB en forma de remesas – 30%, 28% y 27%, respectivamente.
Desafíos y Contexto
La disminución proyectada en las remesas a México no es simplemente una cifra; tiene implicaciones significativas para la economía mexicana. El Banco de México y otras instituciones financieras están monitoreando de cerca esta situación, ya que las remesas son una fuente vital de ingresos para muchas familias mexicanas y un componente importante del crecimiento económico.
El flujo de remesas a América Latina y el Caribe es un indicador clave de la salud económica regional. Si bien México es el mayor receptor, la dependencia de las remesas como porcentaje del PIB puede hacer que la economía sea vulnerable a cambios en los patrones migratorios y las políticas de inmigración.
Preguntas y Respuestas Clave
- ¿Cuál es la proyección de remesas para México en 2025? Se espera que alcancen los 62,000 millones de dólares.
- ¿Cuál es la tasa de disminución proyectada? Se estima una caída del 4.9% en comparación con el año 2024.
- ¿De dónde provienen las remesas a México? La mayor parte (casi el 90%) proviene de Estados Unidos, con contribuciones significativas también de Europa y Latinoamérica.
- ¿Cómo se compara México en términos del porcentaje del PIB? Si bien es el mayor receptor regional, ocupa el puesto número 12 si se mide el porcentaje de remesas en relación con su PIB.
- ¿Qué factores están contribuyendo a esta disminución? La política migratoria de Estados Unidos y el desempeño económico mundial más lento son los principales factores.



