Ingeniería mexicana destaca en el concurso internacional de soluciones creativas
El ingenio y la innovación de México han colocado al país en el escenario del Premio James Dyson 2025, un prestigioso concurso internacional que busca premiar soluciones ingenieriles a problemas cotidianos o globales. Con un premio potencial de hasta 756,000 pesos mexicanos, los tres proyectos que avanzan a la fase internacional representan un esfuerzo significativo y una visión de futuro. La lista de los 20 finalistas internacionales se dará a conocer el 15 de octubre, y los ganadores globales serán anunciados el 5 de noviembre.
El Premio James Dyson, impulsado por la Fundación James Dyson, tiene como misión inspirar a la próxima generación de ingenieros e invertir en causas sociales y investigación médica. A diferencia de otros concursos, los participantes conservan la propiedad intelectual de sus diseños, fomentando así la creatividad y el desarrollo continuo. El proceso de evaluación consta de varias etapas: postulaciones a nivel nacional, selección de 20 proyectos a nivel internacional por parte de ingenieros de Dyson y revisión final por Sir James Dyson.
Los tres equipos mexicanos que han logrado avanzar son: OpticalApp, Lifecore y Rho. Cada uno de estos proyectos aborda desafíos específicos con soluciones innovadoras y accesibles.
OpticalApp: Diagnóstico ocular accesible sin conexión
Alejandro Aguilar, estudiante de ingeniería en tecnología de la información en Guanajuato, fue nombrado ganador nacional con su proyecto OpticalApp. Esta aplicación móvil diagnostica 28 enfermedades de la retina y un estado saludable en menos de 30 segundos, utilizando solo una imagen de la retina.
Aguilar se enteró del concurso a través de Aziel Medina, una creadora de contenido. Inspirado por su propia experiencia con su madre, quien se dedica a diagnosticar enfermedades oculares, decidió explorar la posibilidad de aplicar inteligencia artificial para facilitar el diagnóstico. El primer prototipo fue creado con cartón, pero luego se diseñó una versión con impresión 3D para la fase del concurso. OpticalApp funciona sin conexión, está disponible en tres idiomas (español, inglés y francés) y fue diseñado para usuarios sin conocimientos médicos.
La discapacidad visual es un problema de salud pública en México, donde 45.8% de las personas con discapacidad tiene dificultades para ver. El glaucoma es la segunda causa de ceguera irreversible a nivel mundial, y se estima que la mitad de los 1.5 millones de mexicanos que lo padecen no lo conocen. Con un diagnóstico oportuno y acceso adecuado a servicios oftalmológicos, se podría prevenir el 80% de los casos de ceguera. OpticalApp recibirá 126,000 pesos mexicanos para las siguientes etapas de desarrollo y comercialización.
Lifecore: Un sistema eficiente para el transporte de corazones
El equipo Lifecore, compuesto por María José Gutiérrez, Rina Green, Elihan Guerrero, Galilea Reyes, Eugenio Merigo, Sharon Rodriguez y Dana Bernstein (de la Universidad Iberoamericana), fue otro de los finalistas nacionales. Su proyecto, Lifecore, es un sistema eficiente y accesible para el transporte de corazones destinados a trasplantes.
En México, la práctica común para trasladar estos órganos es el uso de hieleras de unicel con hielo triturado, lo que representa un riesgo para la viabilidad del corazón. Lifecore surge como una alternativa de bajo costo y alto rendimiento, diseñada para mantener una temperatura homogénea y estable durante el trayecto, incluso en terrenos irregulares.
El sistema está fabricado con PET termoformado y PLA impreso en 3D, lo que garantiza un sellado hermético y una protección física adecuada. Su principal característica es que ofrece una solución tecnológicamente eficiente y económicamente viable, pensada para hospitales que no cuentan con acceso a sistemas especializados de transporte de órganos.
Rho: Un calzón menstrual accesible para mujeres vulnerables
El equipo Rho, liderado por Evelyn Gisele Ramírez Chávez (del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey), también fue finalista nacional. Su proyecto, Rho, es un calzón menstrual que se diferencia de la competencia por su patrón que distribuye el flujo menstrual, evitando filtraciones, infecciones y humedad.
Este diseño permite extender el ciclo de uso del producto y está pensado para mujeres que viven en situación de calle o son vendedoras ambulantes. El proyecto nació de una experiencia personal de su creadora, quien se sensibilizó ante las dificultades que muchas mujeres enfrentan para gestionar su menstruación en condiciones de vulnerabilidad.
Rho está diseñado para absorber el flujo de manera eficiente y prolongar el tiempo de uso, lo que reduce el riesgo de fugas e infecciones. Su innovación radica en su estructura de capas, que incluye materiales como lana merino, poliéster hidrofílico, Zorb® y Tencel™, además de un patrón interno exclusivo inspirado en redes biológicas que distribuye el flujo de forma uniforme.
Este diseño mantiene la piel seca y fresca por más tiempo, ofreciendo una alternativa accesible y segura para mujeres con acceso limitado a productos de higiene menstrual. Evelyn comentó que esta es la segunda vez que participa en el concurso, ya que el año pasado quedó como finalista nacional con otro proyecto.
Los tres proyectos mexicanos pasarán a la siguiente fase internacional del Premio James Dyson. Los ganadores globales, elegidos por Sir James Dyson, serán anunciados el 5 de noviembre. Además de la exposición global y el reconocimiento, los ganadores globales recibirán cada uno un premio de 30,000 libras, mientras que los ganadores nacionales reciben 5,000 libras.
Para los equipos mexicanos, esta etapa representa una oportunidad para obtener visibilidad, impulsar el desarrollo de sus proyectos y conectar con la industria.



